/ lunes 11 de febrero de 2019

Desde la Izquierda

¿Se acercara el fin de las candidaturas ciudadanas?


La fiebre de las candidaturas ciudadanas que en 2018 causaron cierta expectativa en la ciudadanía, presentándose como un vehículo alternativo para sustituir el sistema de partidos, parece haber llegado a su fin, debido a que muchos de esos candidatos ciudadanos hoy están solicitando su registro como asociaciones para convertirse en partidos políticos.

Más de 100 organizaciones iniciaron su proceso de constitución como partido político ante el INE este 2019, dejando en evidencia lo que muchos pensábamos de las candidaturas ciudadanas: que es un camino tormentoso, complicado y caro para que pueda funcionar con éxito. A pesar de que algunos de ellos llegaron a conquistar el espacio público, son sabedores que el camino estaba lleno de obstáculos difíciles de brincar, y que solos, sin estructura y sin dinero, fueron costeando su presencia ciudadana. Hoy deben explorar otro camino, que aunque está muy desprestigiado por los votantes, saben que es la única vía segura para llegar a los espacios de poder.

Estudios en Europa del 2006 concluyeron que la era de la democracia de partido había pasado, debido a las transformaciones sufridas por los propios partidos y la indiferencia ciudadana hacia el mundo político, trayendo consigo consecuencias negativas sobre la reputación, la legitimidad y la eficacia de la democracia moderna; sin embargo hoy en día no quita que uno de los temas de mayor atención en la actualidad, en el campo de las ciencias políticas, son los partidos políticos, considerados como un vínculo indisociable con las relaciones de poder vigentes en la sociedad, y aún más aquellas que involucran a las organizaciones populares de base y al pueblo organizado, quizás por eso se ha originado que una vez pasada la elección de 2018 en nuestro país haya resurgido la idea de la participación política vía los partidos.

Si bien es cierto que la gran mayoría de esas organizaciones que solicitaron registro ante el INE no van a concluir con éxito su trámite, habrá otras que por su origen, su constitución y su trabajo de base, darán como nacimiento a nuevos partidos destinados a ser el nuevo atractivo social, ya que los nombres con los que saldrán a la luz pública les dan una ventaja competitiva muy importante para ganar las posiciones de poder político, compitiendo fuertemente con las viejas estructuras que hoy sufren un desgaste considerable como lo son el PRI, el PAN y el PRD.

Su avance dependerá en mucho de conocer cómo se mueven hoy en día los electores, de entender de sus razones y sinrazones, de identificar sus filias y sus fobias, que sepan de sus simpatías y antipatías y que tan audaces sean para echar a andar estrategias inteligentes orientadas a ganar su voto, de hacerlo habrán encontrado un mecanismo para acceder al poder político bajo un sistema de impronta democracia.

Por lo pronto hay uno que difícilmente alcanzará a ver la luz; llamado “México Libre”, de unos tal Calderon, que en seis años de gobierno y con todos los recursos e información a su alcance no alcanzaron a comprender a los Mexicanos; ellos cayeron en la vieja idea de que las instituciones están para la defensa de intereses particulares y no del interés general. Su partido solo servirá para repartir concesiones en forma de candidaturas, ellos vienen siendo los despojos de la acción política llena de corrupción e ineficacia, sus antecedentes y su interés en perpetuarse como casta política aferrada al poder los inhabilita para ser canales de participación política.

Ulises Gómez de la Rosa

Director General de ICATEQ

Correo: ulisesgrmx@yahoo.com.mx

¿Se acercara el fin de las candidaturas ciudadanas?


La fiebre de las candidaturas ciudadanas que en 2018 causaron cierta expectativa en la ciudadanía, presentándose como un vehículo alternativo para sustituir el sistema de partidos, parece haber llegado a su fin, debido a que muchos de esos candidatos ciudadanos hoy están solicitando su registro como asociaciones para convertirse en partidos políticos.

Más de 100 organizaciones iniciaron su proceso de constitución como partido político ante el INE este 2019, dejando en evidencia lo que muchos pensábamos de las candidaturas ciudadanas: que es un camino tormentoso, complicado y caro para que pueda funcionar con éxito. A pesar de que algunos de ellos llegaron a conquistar el espacio público, son sabedores que el camino estaba lleno de obstáculos difíciles de brincar, y que solos, sin estructura y sin dinero, fueron costeando su presencia ciudadana. Hoy deben explorar otro camino, que aunque está muy desprestigiado por los votantes, saben que es la única vía segura para llegar a los espacios de poder.

Estudios en Europa del 2006 concluyeron que la era de la democracia de partido había pasado, debido a las transformaciones sufridas por los propios partidos y la indiferencia ciudadana hacia el mundo político, trayendo consigo consecuencias negativas sobre la reputación, la legitimidad y la eficacia de la democracia moderna; sin embargo hoy en día no quita que uno de los temas de mayor atención en la actualidad, en el campo de las ciencias políticas, son los partidos políticos, considerados como un vínculo indisociable con las relaciones de poder vigentes en la sociedad, y aún más aquellas que involucran a las organizaciones populares de base y al pueblo organizado, quizás por eso se ha originado que una vez pasada la elección de 2018 en nuestro país haya resurgido la idea de la participación política vía los partidos.

Si bien es cierto que la gran mayoría de esas organizaciones que solicitaron registro ante el INE no van a concluir con éxito su trámite, habrá otras que por su origen, su constitución y su trabajo de base, darán como nacimiento a nuevos partidos destinados a ser el nuevo atractivo social, ya que los nombres con los que saldrán a la luz pública les dan una ventaja competitiva muy importante para ganar las posiciones de poder político, compitiendo fuertemente con las viejas estructuras que hoy sufren un desgaste considerable como lo son el PRI, el PAN y el PRD.

Su avance dependerá en mucho de conocer cómo se mueven hoy en día los electores, de entender de sus razones y sinrazones, de identificar sus filias y sus fobias, que sepan de sus simpatías y antipatías y que tan audaces sean para echar a andar estrategias inteligentes orientadas a ganar su voto, de hacerlo habrán encontrado un mecanismo para acceder al poder político bajo un sistema de impronta democracia.

Por lo pronto hay uno que difícilmente alcanzará a ver la luz; llamado “México Libre”, de unos tal Calderon, que en seis años de gobierno y con todos los recursos e información a su alcance no alcanzaron a comprender a los Mexicanos; ellos cayeron en la vieja idea de que las instituciones están para la defensa de intereses particulares y no del interés general. Su partido solo servirá para repartir concesiones en forma de candidaturas, ellos vienen siendo los despojos de la acción política llena de corrupción e ineficacia, sus antecedentes y su interés en perpetuarse como casta política aferrada al poder los inhabilita para ser canales de participación política.

Ulises Gómez de la Rosa

Director General de ICATEQ

Correo: ulisesgrmx@yahoo.com.mx