/ lunes 29 de junio de 2020

El Campo de los Sueños

El síndrome de Steve Sax


En el deporte organizado como en gran parte de las actividades humanas, una pequeña distracción puede hacerte caer del cielo a la tierra. En esos momentos, tu mente puede enterrarte o permitir que te sobrepongas.

En 1981, después de alzarse con su quinto campeonato en la Grandes Ligas, los Dodgers de Los Ángeles vieron partir a uno de sus pilares en el infield. Davey Lopes, quien a lo largo de 883 partidos, había conformado junto con Steve Garvey, Bill Rusell y Ron Cey, uno de los cuadros más eficientes de las mayores, dejaba al cuadro angelino para probar suerte con los Atléticos de Oakland.

La salida de Lopes, abrió la puerta para que Steve Sax un joven de 22 años, oriundo de Sacramento California, comenzará la temporada de 1982 como titular de la intermedia del campeón defensor. Steve Sax, tuvo un gran año, su velocidad y su bate, permitieron que la fanaticada olvidara rápidamente el nombre de Davey Lopes. El joven segunda base concluyó la campaña bateando para .282, con 49 robos de base, lo que le permitió convertirse en el Novato del Año de la Liga Nacional.

El futuro era brillante para Sax, su personalidad y su versatilidad lo habían convertido en apenas en un año en uno de los consentidos de los seguidores de la novena angelina, cuando un pequeño error al inicio de la temporada de 1983, puso en entredicho su carrera. Se jugaba el primer partido de dicho año en el Dodger Stadium, cuando en la novena entrada, Andre Dawson de los Expos de Montreal conectó un batazo que lo colocó de pie en la tercera base. Inexplicablemente, al recibir la pelota desde los jardines, Sax la lanzó bruscamente a la registradora sin que el cátcher angelino pudiera controlarla. Dawson anotó caminando.

Al día siguiente buena parte de los tabloides de deportes repitieron el error de Sax. El segunda base, se obsesionó con su descuido y en los siguientes partidos comenzó a lanzar erráticamente a primera base en jugadas de rutina. Conforme paso el tiempo, era notorio el nerviosismo del intermedista cuando atrapaba la pelota y se veía obligado a lanzar a la inicial. Para la mitad de la temporada, Sax había cometido 24 errores, un número muy superior a los realizados en su campaña de novato y algunos fanáticos que se sentaban detrás de la primera basa en los partidos de los Dodgers, se colocaban, en señal de mofa, cascos protectores.

Por esos días, el panorama para Steve Sax, se volvió aún más oscuro. Su padre John, sufrió un infarto. Al visitarlo en el hospital, el joven beisbolista, confió a su padre la problemática mental que le afectaba. John en la última plática que tuvo con su hijo antes de fallecer, le pidió no darle más vueltas en su mente al asunto: “Un día despertarás y el problema se habrá ido”. Y así fue, Sax retomó su nivel de juego y a la postre jugó 14 temporadas en el mejor béisbol del mundo, incluyendo la de 1989 en la cual tuvo el mejor desempeño para un segunda base en la Liga Americana. Durante su carrera, obtuvo dos anillos de Serie Mundial y 5 convocatorias al Juego de las Estrellas.

La problemática mental que afectó al segunda base, pasó a ser conocida como el Sindrome de Steve Sax y fue padecida por otros intermedistas como Chuck Knoblauch, de los Yanquis, quien en el año 2000, al no sobre ponerse a la problemática fue reasignado por Joe Torre a los jardines de la novena neoyorquina.

Mail: miguelparrodi@hotmail.com

Twitter: @MiguelParrodi

El síndrome de Steve Sax


En el deporte organizado como en gran parte de las actividades humanas, una pequeña distracción puede hacerte caer del cielo a la tierra. En esos momentos, tu mente puede enterrarte o permitir que te sobrepongas.

En 1981, después de alzarse con su quinto campeonato en la Grandes Ligas, los Dodgers de Los Ángeles vieron partir a uno de sus pilares en el infield. Davey Lopes, quien a lo largo de 883 partidos, había conformado junto con Steve Garvey, Bill Rusell y Ron Cey, uno de los cuadros más eficientes de las mayores, dejaba al cuadro angelino para probar suerte con los Atléticos de Oakland.

La salida de Lopes, abrió la puerta para que Steve Sax un joven de 22 años, oriundo de Sacramento California, comenzará la temporada de 1982 como titular de la intermedia del campeón defensor. Steve Sax, tuvo un gran año, su velocidad y su bate, permitieron que la fanaticada olvidara rápidamente el nombre de Davey Lopes. El joven segunda base concluyó la campaña bateando para .282, con 49 robos de base, lo que le permitió convertirse en el Novato del Año de la Liga Nacional.

El futuro era brillante para Sax, su personalidad y su versatilidad lo habían convertido en apenas en un año en uno de los consentidos de los seguidores de la novena angelina, cuando un pequeño error al inicio de la temporada de 1983, puso en entredicho su carrera. Se jugaba el primer partido de dicho año en el Dodger Stadium, cuando en la novena entrada, Andre Dawson de los Expos de Montreal conectó un batazo que lo colocó de pie en la tercera base. Inexplicablemente, al recibir la pelota desde los jardines, Sax la lanzó bruscamente a la registradora sin que el cátcher angelino pudiera controlarla. Dawson anotó caminando.

Al día siguiente buena parte de los tabloides de deportes repitieron el error de Sax. El segunda base, se obsesionó con su descuido y en los siguientes partidos comenzó a lanzar erráticamente a primera base en jugadas de rutina. Conforme paso el tiempo, era notorio el nerviosismo del intermedista cuando atrapaba la pelota y se veía obligado a lanzar a la inicial. Para la mitad de la temporada, Sax había cometido 24 errores, un número muy superior a los realizados en su campaña de novato y algunos fanáticos que se sentaban detrás de la primera basa en los partidos de los Dodgers, se colocaban, en señal de mofa, cascos protectores.

Por esos días, el panorama para Steve Sax, se volvió aún más oscuro. Su padre John, sufrió un infarto. Al visitarlo en el hospital, el joven beisbolista, confió a su padre la problemática mental que le afectaba. John en la última plática que tuvo con su hijo antes de fallecer, le pidió no darle más vueltas en su mente al asunto: “Un día despertarás y el problema se habrá ido”. Y así fue, Sax retomó su nivel de juego y a la postre jugó 14 temporadas en el mejor béisbol del mundo, incluyendo la de 1989 en la cual tuvo el mejor desempeño para un segunda base en la Liga Americana. Durante su carrera, obtuvo dos anillos de Serie Mundial y 5 convocatorias al Juego de las Estrellas.

La problemática mental que afectó al segunda base, pasó a ser conocida como el Sindrome de Steve Sax y fue padecida por otros intermedistas como Chuck Knoblauch, de los Yanquis, quien en el año 2000, al no sobre ponerse a la problemática fue reasignado por Joe Torre a los jardines de la novena neoyorquina.

Mail: miguelparrodi@hotmail.com

Twitter: @MiguelParrodi