/ lunes 23 de marzo de 2020

Escaño 48

¿Y “Susana distancia”, para cuándo?


El Covid- 19, que saltó de algún animal a un humano en la ciudad de Wuhan a finales del 2019, ha logrado, en apenas unas cuantas semanas, acaparar toda la atención mediática, científica y de la comunidad internacional. El 30 de enero, la Organización Mundial de la Salud lo declaró una situación de emergencia internacional. Hoy, esa contingencia, ya tocó a nuestro país.

Como sucede con toda nueva epidemia, sigue habiendo muchas incógnitas que se irán resolviendo a medida que ésta evolucione y que los científicos logren entender más sobre el comportamiento del virus. Lo que hoy sabemos es que el aislamiento social, mientras está la curva de contagio, puede ayudarnos a no expandir su transmisión.

Pero… el gobierno de Morena, una vez más, ¡parece tener otros datos! Pese a la emergencia sanitaria, que ya tiene consecuencias negativas en lo económico y en la salud de millones de mexicanos, continúa sin tomar medidas contundentes.

Es inaudito, que mientras la Secretaría de Salud implementó el programa “Sana Distancia”, el presidente continúa presidiendo eventos multitudinarios; dando “abrazos” a todo aquel que encuentra a su paso y pensando que aquí, por “inmunidad divina”, no pasa nada.

Pero la “fuerza moral” y los “detentes” no son, ni serán suficientes. Necesitamos acciones urgentes y reales para sobrellevar la epidemia y la crisis económica, que ya tenemos encima.

Todavía estamos a tiempo de que las consecuencias negativas no sean tantas, pero para ello urge que las autoridades actúen con responsabilidad, sensibilidad y conciencia, antes de que esta pandemia cobre la vida de muchos mexicanos y el costo de las ocurrencias sean irreparables.

¿Y “Susana distancia”, para cuándo?


El Covid- 19, que saltó de algún animal a un humano en la ciudad de Wuhan a finales del 2019, ha logrado, en apenas unas cuantas semanas, acaparar toda la atención mediática, científica y de la comunidad internacional. El 30 de enero, la Organización Mundial de la Salud lo declaró una situación de emergencia internacional. Hoy, esa contingencia, ya tocó a nuestro país.

Como sucede con toda nueva epidemia, sigue habiendo muchas incógnitas que se irán resolviendo a medida que ésta evolucione y que los científicos logren entender más sobre el comportamiento del virus. Lo que hoy sabemos es que el aislamiento social, mientras está la curva de contagio, puede ayudarnos a no expandir su transmisión.

Pero… el gobierno de Morena, una vez más, ¡parece tener otros datos! Pese a la emergencia sanitaria, que ya tiene consecuencias negativas en lo económico y en la salud de millones de mexicanos, continúa sin tomar medidas contundentes.

Es inaudito, que mientras la Secretaría de Salud implementó el programa “Sana Distancia”, el presidente continúa presidiendo eventos multitudinarios; dando “abrazos” a todo aquel que encuentra a su paso y pensando que aquí, por “inmunidad divina”, no pasa nada.

Pero la “fuerza moral” y los “detentes” no son, ni serán suficientes. Necesitamos acciones urgentes y reales para sobrellevar la epidemia y la crisis económica, que ya tenemos encima.

Todavía estamos a tiempo de que las consecuencias negativas no sean tantas, pero para ello urge que las autoridades actúen con responsabilidad, sensibilidad y conciencia, antes de que esta pandemia cobre la vida de muchos mexicanos y el costo de las ocurrencias sean irreparables.