/ miércoles 12 de enero de 2022

Expediente Q | Rapiña


Por increíble que parezca, la cotización mundial del cobre es lo que ha disparado el auge del delito de robo de cobre y cableado eléctrico en los últimos meses. Sólo en lo que va de este año el precio de la tonelada de este metal aumentó 80 por ciento; hoy ronda los 8000 dólares en la Bolsa de Metales de Londres.

La producción escasea por problemas mineros y la demanda aumenta de la mano de China y la falla ahora en la cadena de suministros y las exportaciones.

Es un delito encargado por los de cuello blanco y de los más organizados; pero que utiliza a los más débiles en la cadena alimenticia de esta jungla de asfalto; hay cientos de personas de muy escasos recursos que se dedican a sustraer cables, dos metros acá, cien allá; las chatarreras compran y almacenan, llegan los grandes compradores listos para llevar a fundir el metal y nuevamente sacarlo a la venta.

El robo de cables es una modalidad delictiva que ha tenido un crecimiento vertiginoso y preocupante en nuestro país, causando millonarias pérdidas a las empresas perjudicadas además de afectar de manera importante la prestación de servicios públicos.

Las empresas de telefonía, de internet y de televisión por cable están sufriendo también pérdidas importantes por la sustracción de materiales y lo peor de todo es que dejan sin servicio a miles de personas que todos los días necesitan de la conectividad para trabajar y hacer su vida normal.

Lo más reciente en Querétaro, fue un presunto cortocircuito generado por robo de cable dentro de un registro ubicado cerca de la subestación de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) ubicada en Cerro del Tambor y Parque Industrial Benito Juárez, que generó la movilización de cuerpos de rescate. Ya hay víctimas mortales por los robos a la infraestructura urbana rateros que quedan electrocutados al no saber manipular estos materiales peligrosos; las autoridades en Querétaro ya trabajan para dar con estos malandrines que mandan a personas como carne de cañón.

DE REBOTE

Las próximas dos semanas veremos el pico real de los contagios y veremos la necesidad de cerrar varios espacios ante la 4ta ola recargada de Covid-19; hay que insistir en una vacunación más eficiente para estar más protegidos.


adanolvr@adanolvera.com

@adanolverar



Por increíble que parezca, la cotización mundial del cobre es lo que ha disparado el auge del delito de robo de cobre y cableado eléctrico en los últimos meses. Sólo en lo que va de este año el precio de la tonelada de este metal aumentó 80 por ciento; hoy ronda los 8000 dólares en la Bolsa de Metales de Londres.

La producción escasea por problemas mineros y la demanda aumenta de la mano de China y la falla ahora en la cadena de suministros y las exportaciones.

Es un delito encargado por los de cuello blanco y de los más organizados; pero que utiliza a los más débiles en la cadena alimenticia de esta jungla de asfalto; hay cientos de personas de muy escasos recursos que se dedican a sustraer cables, dos metros acá, cien allá; las chatarreras compran y almacenan, llegan los grandes compradores listos para llevar a fundir el metal y nuevamente sacarlo a la venta.

El robo de cables es una modalidad delictiva que ha tenido un crecimiento vertiginoso y preocupante en nuestro país, causando millonarias pérdidas a las empresas perjudicadas además de afectar de manera importante la prestación de servicios públicos.

Las empresas de telefonía, de internet y de televisión por cable están sufriendo también pérdidas importantes por la sustracción de materiales y lo peor de todo es que dejan sin servicio a miles de personas que todos los días necesitan de la conectividad para trabajar y hacer su vida normal.

Lo más reciente en Querétaro, fue un presunto cortocircuito generado por robo de cable dentro de un registro ubicado cerca de la subestación de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) ubicada en Cerro del Tambor y Parque Industrial Benito Juárez, que generó la movilización de cuerpos de rescate. Ya hay víctimas mortales por los robos a la infraestructura urbana rateros que quedan electrocutados al no saber manipular estos materiales peligrosos; las autoridades en Querétaro ya trabajan para dar con estos malandrines que mandan a personas como carne de cañón.

DE REBOTE

Las próximas dos semanas veremos el pico real de los contagios y veremos la necesidad de cerrar varios espacios ante la 4ta ola recargada de Covid-19; hay que insistir en una vacunación más eficiente para estar más protegidos.


adanolvr@adanolvera.com

@adanolverar


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