/ miércoles 18 de marzo de 2020

La Grabadora

Grabando…

Les voy a contar un cuento, un cuento de Gabriel García Márquez que lleva por nombre “Algo muy grave va a suceder en este pueblo”. Un cuento sobre los rumores y la psicosis colectiva, a propósito de lo que está sucediendo hoy en nuestro país.

En un pueblo pequeño hay una señora vieja que le dice a su hijo:

He amanecido con el presentimiento de que algo muy grave va a sucederle a este pueblo.

El hijo se va a jugar al billar, y en el momento en que va a tirar una carambola sencillísima, el otro jugador le dice:

-Te apuesto un peso a que no la haces.

Todos se ríen. Él se ríe. Tira la carambola y no la hace. Paga su peso y todos le preguntan qué pasó, si era una carambola sencilla. Contesta.

-Es cierto, pero me ha quedado la preocupación de una cosa que me dijo mi viejita esta mañana sobre algo grave que va a suceder a este pueblo.

El que se ha ganado su peso regresa feliz a su casa, Feliz con su peso y comenta con su madre y tía.

-Le gané este peso a Dámaso en la forma más sencilla porque es un tonto.

-¿Por qué es un tonto?

-Hombre, porque no pudo hacer una carambola sencillísima, porque su mamá le dijo que algo muy grave va a suceder en este pueblo.

La pariente lo oye y va a comprar carne. Le dice al carnicero:

-Véndame un kilo de carne -se detiene y agrega-: Mejor véndame dos, porque andan diciendo que algo grave va a pasar y lo mejor es estar preparado.

El carnicero despacha su carne y cuando llega otra señora a comprar un kilo de carne, le dice:

-Lleve dos porque llega la gente diciendo que algo muy grave va a pasar en el pueblo y se están preparando y comprando cosas.

La señora responde:

-Tengo varios hijos, mire, mejor deme cuatro libras.

El carnicero en media hora agota la carne, mata otra vaca, se vende toda y se va esparciendo el rumor. Llega el momento en que todo el mundo, en el pueblo, está esperando que pase algo. De pronto llega un momento que todos están desesperados por irse y no tienen el valor de hacerlo.

-Yo sí soy muy macho -grita uno-. Yo me voy.

Agarra sus muebles, sus hijos, sus animales y atraviesa la calle central donde están todos viéndolo. Hasta el momento en que dicen:

-Si éste se atreve, pues nosotros también nos vamos.

Y empiezan a desmantelar literalmente el pueblo. Se llevan las cosas, los animales, todo.

Y uno de los últimos que abandona el pueblo, dice:

-Que no venga la desgracia a caer sobre lo que queda de nuestra casa -y entonces la incendia y otros incendian también sus casas.

Huyen en un tremendo y verdadero pánico, como en un éxodo de guerra, y en medio de ellos va la señora que tuvo el presagio, clamando:

-Yo dije que algo muy grave iba a pasar, y me dijeron que estaba loca.


Off the record…

Este es el cuento de García Márquez. Cada uno de nosotros tengamos nuestras conclusiones por los tiempos que vivimos.

Grabando…

Les voy a contar un cuento, un cuento de Gabriel García Márquez que lleva por nombre “Algo muy grave va a suceder en este pueblo”. Un cuento sobre los rumores y la psicosis colectiva, a propósito de lo que está sucediendo hoy en nuestro país.

En un pueblo pequeño hay una señora vieja que le dice a su hijo:

He amanecido con el presentimiento de que algo muy grave va a sucederle a este pueblo.

El hijo se va a jugar al billar, y en el momento en que va a tirar una carambola sencillísima, el otro jugador le dice:

-Te apuesto un peso a que no la haces.

Todos se ríen. Él se ríe. Tira la carambola y no la hace. Paga su peso y todos le preguntan qué pasó, si era una carambola sencilla. Contesta.

-Es cierto, pero me ha quedado la preocupación de una cosa que me dijo mi viejita esta mañana sobre algo grave que va a suceder a este pueblo.

El que se ha ganado su peso regresa feliz a su casa, Feliz con su peso y comenta con su madre y tía.

-Le gané este peso a Dámaso en la forma más sencilla porque es un tonto.

-¿Por qué es un tonto?

-Hombre, porque no pudo hacer una carambola sencillísima, porque su mamá le dijo que algo muy grave va a suceder en este pueblo.

La pariente lo oye y va a comprar carne. Le dice al carnicero:

-Véndame un kilo de carne -se detiene y agrega-: Mejor véndame dos, porque andan diciendo que algo grave va a pasar y lo mejor es estar preparado.

El carnicero despacha su carne y cuando llega otra señora a comprar un kilo de carne, le dice:

-Lleve dos porque llega la gente diciendo que algo muy grave va a pasar en el pueblo y se están preparando y comprando cosas.

La señora responde:

-Tengo varios hijos, mire, mejor deme cuatro libras.

El carnicero en media hora agota la carne, mata otra vaca, se vende toda y se va esparciendo el rumor. Llega el momento en que todo el mundo, en el pueblo, está esperando que pase algo. De pronto llega un momento que todos están desesperados por irse y no tienen el valor de hacerlo.

-Yo sí soy muy macho -grita uno-. Yo me voy.

Agarra sus muebles, sus hijos, sus animales y atraviesa la calle central donde están todos viéndolo. Hasta el momento en que dicen:

-Si éste se atreve, pues nosotros también nos vamos.

Y empiezan a desmantelar literalmente el pueblo. Se llevan las cosas, los animales, todo.

Y uno de los últimos que abandona el pueblo, dice:

-Que no venga la desgracia a caer sobre lo que queda de nuestra casa -y entonces la incendia y otros incendian también sus casas.

Huyen en un tremendo y verdadero pánico, como en un éxodo de guerra, y en medio de ellos va la señora que tuvo el presagio, clamando:

-Yo dije que algo muy grave iba a pasar, y me dijeron que estaba loca.


Off the record…

Este es el cuento de García Márquez. Cada uno de nosotros tengamos nuestras conclusiones por los tiempos que vivimos.