/ domingo 5 de junio de 2022

¿Un pueblo en un cráter? Conoce la belleza de Hoya de Álvarez

Los bordes del cráter miden unos dos kilómetros de diámetro exterior y su diámetro interior unos mil 200 metros

Dentro de las siete luminarias con la que cuenta Valle de Santiago, el cráter de Hoya de Álvarez es además de un atractivo visual e histórico, un referente en el modo en que los vallenses se han acolado a vivir entre estos cráteres, que representan una opción ideal para disfrutar de un recorrido en familia.

Te puede interesar: Tienes una cita con el ajolote en Pinal de Amoles, Querétaro

A tan solo 8.1 kilómetros al sur de la ciudad, se encuentra el “pueblo del cráter”, llamado así por ubicarse dentro de lo que fue uno de los volcanes de esta zona del estado de Guanajuato, en donde sus habitantes han aprovechado el inigualable paisaje e historia de su localidad para atraer a turistas amantes de la naturaleza y por supuesto de las tranquilas aguas que ofrece su pequeño balneario, al que los visitantes pueden acudir y disfrutar de las albercas con agua fría de los manantiales que existen en el lugar.

Las albercas que visitan los turistas. Foto: José Almanza | El Sol de Salamanca

Los bordes del cráter miden unos dos kilómetros de diámetro exterior y su diámetro interior unos mil 200 metros, cuyas tierras son aprovechadas para el cultivo de granos de riego y temporal desde tiempos ancestrales cuando las tribus nómadas se hicieron sedentarias y formaron ahí un centro ceremonial.

Se le llama Hoya de Álvarez pues estos nombres son apellidos de los antiguos propietarios, pero el nombre que ostentó desde los años del 1300 fue Saratángato, que quiere decir lugar como cedazo que se obscurece temprano, es un cuenco volcánico.

El pueblo del cráter se le conoce a Hoya de Álvarez. Foto: José Almanza | El Sol de Salamanca

El asentamiento humano fue posible gracias a cuatro preciosos manantiales que en todo tiempo del año rendían su útil líquido, tanto para uso agrícola como para calmar la sed de sus internos habitantes.

Entre la flora que existe en la región se puede encontrar palo amarillo, palo blanco, palo prieto, palo santo, palo dulce, palo bobo, así como los productores de gomas tales como copal y perimo.

Además de poder disfrutar de esta experiencia, también la gente puede acudir en la noche para que desde el centro del volcán, puedan apreciar las estrellas y constelaciones al ser considerado un observatorio astronómico.

Sus leyendas

En la zona se escuchan leyendas como la de la Cueva de la Muerta, mítica caverna en donde un cadáver femenino cuida celosamente de un tesoro magnífico, hay quienes incluso afirman que dicho tesoro tan existe que perteneció a algunos de los forajidos que asolaron la región a fines del siglo XIX y principios del XX quienes utilizaban estos parajes abruptos y solitarios para esconder el producto de sus fechorías.

Otra leyenda, también asociada a las laderas cavernosas de este cráter, es la de la Cueva del Aire, supuesta gruta natural que atraviesa de lado a lado el cono volcánico y cuyos enconados vientos impiden cruzarla. Ciertas o no, ni duda cabe que estas consejas populares dan otro toque de interés y admiración para el visitante.

Es una de las siete luminarias que existen en el municipio de Valle de Santiago, además de un atractivo visual al existir viviendas en el interior del cráter, también la gente puede acudir y disfrutar de las albercas con agua fría de los manantiales que existen en el lugar.

Dentro de las siete luminarias con la que cuenta Valle de Santiago, el cráter de Hoya de Álvarez es además de un atractivo visual e histórico, un referente en el modo en que los vallenses se han acolado a vivir entre estos cráteres, que representan una opción ideal para disfrutar de un recorrido en familia.

Te puede interesar: Tienes una cita con el ajolote en Pinal de Amoles, Querétaro

A tan solo 8.1 kilómetros al sur de la ciudad, se encuentra el “pueblo del cráter”, llamado así por ubicarse dentro de lo que fue uno de los volcanes de esta zona del estado de Guanajuato, en donde sus habitantes han aprovechado el inigualable paisaje e historia de su localidad para atraer a turistas amantes de la naturaleza y por supuesto de las tranquilas aguas que ofrece su pequeño balneario, al que los visitantes pueden acudir y disfrutar de las albercas con agua fría de los manantiales que existen en el lugar.

Las albercas que visitan los turistas. Foto: José Almanza | El Sol de Salamanca

Los bordes del cráter miden unos dos kilómetros de diámetro exterior y su diámetro interior unos mil 200 metros, cuyas tierras son aprovechadas para el cultivo de granos de riego y temporal desde tiempos ancestrales cuando las tribus nómadas se hicieron sedentarias y formaron ahí un centro ceremonial.

Se le llama Hoya de Álvarez pues estos nombres son apellidos de los antiguos propietarios, pero el nombre que ostentó desde los años del 1300 fue Saratángato, que quiere decir lugar como cedazo que se obscurece temprano, es un cuenco volcánico.

El pueblo del cráter se le conoce a Hoya de Álvarez. Foto: José Almanza | El Sol de Salamanca

El asentamiento humano fue posible gracias a cuatro preciosos manantiales que en todo tiempo del año rendían su útil líquido, tanto para uso agrícola como para calmar la sed de sus internos habitantes.

Entre la flora que existe en la región se puede encontrar palo amarillo, palo blanco, palo prieto, palo santo, palo dulce, palo bobo, así como los productores de gomas tales como copal y perimo.

Además de poder disfrutar de esta experiencia, también la gente puede acudir en la noche para que desde el centro del volcán, puedan apreciar las estrellas y constelaciones al ser considerado un observatorio astronómico.

Sus leyendas

En la zona se escuchan leyendas como la de la Cueva de la Muerta, mítica caverna en donde un cadáver femenino cuida celosamente de un tesoro magnífico, hay quienes incluso afirman que dicho tesoro tan existe que perteneció a algunos de los forajidos que asolaron la región a fines del siglo XIX y principios del XX quienes utilizaban estos parajes abruptos y solitarios para esconder el producto de sus fechorías.

Otra leyenda, también asociada a las laderas cavernosas de este cráter, es la de la Cueva del Aire, supuesta gruta natural que atraviesa de lado a lado el cono volcánico y cuyos enconados vientos impiden cruzarla. Ciertas o no, ni duda cabe que estas consejas populares dan otro toque de interés y admiración para el visitante.

Es una de las siete luminarias que existen en el municipio de Valle de Santiago, además de un atractivo visual al existir viviendas en el interior del cráter, también la gente puede acudir y disfrutar de las albercas con agua fría de los manantiales que existen en el lugar.

Local

“No ser crecidos”, pide Kuri al PAN

Es momento de que toda la militancia en Acción Nacional sea generosa, viendo por el partido, no por intereses particulares, dijo

Local

Descartan riesgo en espectaculares

Realiza Protección Civil Municipal recorridos para verificar las condiciones de los anuncios

Local

Mejorarán 7 inmuebles culturales

Con estos trabajos se busca dar un servicio más eficiente y de calidad a la población

Futbol

Domados: América le pasa por encima a Pumas en CU

Las grandes figuras de las Águilas hicieron lo que quisieron con los de la UNAM y sentenciaron el partido en CU con tres goles

Futbol

Chivas rescata en la recta final el empate contra Atlas

Carlos Cisneros salvó al rebaño en los últimos minutos del clásico tapatío y consiguió el empate a uno

Sociedad

Encuentran predio usado como cementerio en la zona hotelera de Tulum, Quintana Roo

En el lugar fueron localizados los cuerpos de cuatro personas recientemente ejecutadas, así como los restos de dos más

Local

El transporte “es un tema político”, dice especialista

Compartieron las cifras de incidentes ocurridos en los que se ha visto involucrado QroBus

Local

Cambiarán imagen a camino a El Cerrito

Conectarán la pirámide, la plaza Gran Cué y los museos de la zona, con una inversión de 25 millones de pesos

Local

Estudiante UAQ busca reconversión de CO2

Jesús Valdés desarrolla una investigación para convertir contaminantes del aire en combustible