imagotipo

Agua y suelo, para la supervivencia del sector agropecuario

  • Heidy Wagner Laclette

El agua y el suelo constituyen la base de los recursos naturales. El progreso alcanzado en los últimos veinte años en la utilización de nuevas tecnologías en la agricultura y la industria alimentaria, tales como mejores semillas, fertilizantes, pesticidas y sistemas de irrigación, ha mejorado la disponibilidad de alimentos, la cual, a su vez, ha incidido positivamente en la disminución del hambre.

Sin embargo algunos analistas sostienen que el costo de la producción de más alimentos hoy se refleja en el deterioro de los recursos naturales, y basan esta teoría en el hecho que en la actualidad tienden a disminuir las tierras dedicadas a la agricultura, se observa un deterioro en la calidad de las tierras, se presentan diversos fenómenos meteorológicos, que derivan en sequías e inundaciones; y las zonas urbanas se están expandiendo en forma incontrolada, pues los campesinos emigran de comunidades rurales atraídos por el desarrollo de las grandes ciudades.

Es sabido que el 65 por ciento del agua disponible se usa en la agricultura; el 25 por ciento se utiliza en la industria y el 10 por ciento se destina a usos domésticos. Existe una marcada competencia por el uso de las tierras, así como del agua superficial y subterránea, independientemente de su nivel de contaminación, cuya disponibilidad está disminuyendo en términos de metros cúbicos por habitante. Por ejemplo, el crecimiento de la población y la expansión urbana compiten con la agricultura por el uso del agua, pues ésta debe destinarse para atender la creciente demanda de núcleos poblacionales.

El tema de los recursos naturales es sumamente amplio, casi todas las actividades de la agricultura están relacionadas con su uso. La producción agrícola, pecuaria o forestal y el manejo de la vegetación natural son actividades que se tratan por separado, dada su finalidad productiva. En sí cada una justifica programas especiales para su desarrollo.

Sin embargo, cuando se analizan estas actividades en cuanto a sus efectos en el ambiente, se pueden tratar en conjunto como elementos que lo disturban o lo conservan, de acuerdo con el tipo de manejo y el nivel de conflicto que originen, según la verdadera aptitud de los recursos que se usan.

Se espera que para el mediano o largo plazo, el uso sostenible de los recursos se refleje en una mayor productividad y será entonces cuando pueda encontrarse un verdadero equilibrio entre las actividades propias del sector agropecuario con el cuidado del medio ambiente y la seguridad alimentaria para la población vulnerable.

En resumen, es urgente analizar la pertinencia de tratar el tema de los recursos naturales de manera integrada con las actividades productivas  que realiza el sector agropecuario, tomando en cuenta los indicadores actuales respecto a la calidad y cantidad de suelo y agua destinados para ambos rubros, y desde luego los beneficios que ambos otorgan a la seguridad alimentaria, calidad de vida, y desarrollo integral de los habitantes en el estado de Querétaro.

*Agradezco de antemano sus comentarios y sugerencias sobre temas agropecuarios y ambientales en el correo electrónico heidydiario@yahoo.com.mx en Facebook Heidy Wagner Laclette, en Twitter @heidyDiario

El suelo y el agua son fundamentales para el desarrollo del sector agropecuario, por ello la importancia de evaluar la calidad y factibilidad de ambos factores con la finalidad de garantizar la subsistencia alimentaria.

El suelo y el agua son fundamentales para el desarrollo del sector agropecuario, por ello la importancia de evaluar la calidad y factibilidad de ambos factores con la finalidad de garantizar la subsistencia alimentaria.