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Aquí Querétaro

  • Manuel Naredo

Protagonista indiscutible del Querétaro del siglo veinte y lo que va del veintiuno, Aurelio Olvera Montaño ha estado presente en la vida artística y social de nuestra ciudad por décadas, marcando con esa su presencia nuestro acontecer cotidiano.

A su carácter de fundador de la Estudiantina de la Universidad Autónoma de Querétaro, integrante destacado del grupo teatral universitario Cómicos de la Legua en sus inicios, Presidente del Patronato de las Fiestas de Querétaro por años, y Director de la Banda de Música del Estado, habría que añadir el más importante: el de ser humano excepcional.

El popular Yeyo, como lo conocen los queretanos de siempre, acompañó el recorrido de un Querétaro que se transformó impresionantemente en tan solo unas décadas, formando músicos, manteniendo tradiciones, y también compartiendo los momentos más íntimos de felicidad o de tristeza de los queretanos, desde bodas y bautizos, hasta funerales. Yeyo Olvera es parte de Querétaro, como lo pueden ser muchos de sus monumentos más destacados y sus costumbres más arraigadas.

Hace apenas una semana, Juan Arturo Torres Landa, el famoso Pollo, le brindó un reconocimiento juriquense que los queretanos y sus autoridades le debemos desde hace tiempo, organizando una corrida de toros donde Olvera Montaño recibió una placa alusiva y acompañó el festejo con las notas salidas de los instrumentos de los músicos de la Banda a la que ha dedicado, por años, esfuerzos, sudores y desvelos.

Quizá para los queretanos de hoy, los que en la palestra de su momento toman decisiones y administran el presente, el nombre de Aurelio Olvera no les represente tanto, pero bastaría que preguntaran a sus padres, si es que son queretanos, para que se enteraran de las dimensiones de este músico, actor y promotor cultural de excelencia.

Durante el festejo taurino en Juriquilla, donde Aurelio fue homenajeado, se mostró de manera evidente el cariño que la gente le tiene, con aplausos cálidos surgidos con profusión y honestidad desde los tendidos.

Y Aurelio no es el único queretano, o afincado en estas tierras, al que le debemos los queretanos todos un público reconocimiento. Tan sólo para seguir mencionando nombres en el mundo del arte, baste recordar algunos tan significativos como los de Paco Rabell, Herminia Castañeda o Florentino Chávez.

Ellos, como el propio Yeyo Olvera, merecen con creces un apapacho al alma de parte de los queretanos. Se lo han ganado y se lo siguen ganando.

ACOTACIÓN AL MARGEN

Me entero con tristeza de la muerte del profesor Alejandro Padilla, maestro de matemáticas de varias generaciones de queretanos.

Me hizo sufrir mucho en la Prepa, pero valió la pena. Lo abrazo con nostalgia y afecto.