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Cataluña: falacias y errores

  • Rodrigo Chávez Fierro

@chavezfierro

De acuerdo con los secesionistas, la ley que habilita el referéndum de autodeterminación del pueblo catalán tiene su base en el Derecho internacional, particularmente en el dictamen sobre Kosovo de la Corte Internacional de Justicia del 22 de julio del 2010. No obstante, lo anterior es falso a la luz de las normas internacionales.

Tan endeble argumentación sostienen los secesionistas que en el citado texto de autodeterminación ni siquiera hacen referencia en concreto al caso de la ex provincia yugoslava; señalando únicamente a “dictámenes recientes” de la Corte Internacional de Justicia. Sin embrago, el proceso “democrático” que defienden desde Cataluña, no solo es contrario a la norma constitucional española sino tampoco encuentra sustento en la normatividad internacional.

En días pasados, más de cuatrocientos profesores españoles de Derecho internacional advirtieron en una declaración los errores de la invocación del Derecho internacional como fundamento jurídico de la ley del referéndum de autodeterminación. En primer lugar, sostienen que la jurisprudencia internacional, la doctrina de la Organización de las Naciones Unidas y las normas de Derecho internacional general relativas al derecho a la libre determinación de los pueblos únicamente contempla el derecho de independencia para aquellos pueblos de territorios coloniales (que no es el caso catalán); o bien, que se encuentren sometidos a subyugación, explotación o dominación extranjera (cuestión que tampoco se da en el presente caso).

Siguiendo con la argumentación de los profesores españoles, el Derecho internacional solo permite el derecho de separación del Estado a las comunidades territoriales cuya identidad cultural, étnica, lingüística o religiosa se encuentra perseguida reiteradamente por las instituciones centrales; o bien, que sus miembros sean objeto de graves discriminaciones en el ejercicio de sus derechos. Reitero, que no aplica para la situación en Cataluña.

Recuerdan los diferentes maestros ibéricos que ni en los Pactos internacionales de 1966 ni en ningún otro tratado sobre derechos humanos, ni en la jurisprudencia internacional se apunta a una cristalización del derecho de las comunidades territoriales subnacionales a pronunciarse sobre su independencia y sobre la separación del Estado.

Si bien es cierto, el Derecho internacional no prohíbe que los Estados, en el ejercicio de su soberanía, dispongan en sus propias legislaciones cuáles serían los supuestos para una separación de sus comunidades territoriales; la gran mayoría de los Estados proclaman la unidad e integridad territorial como principios rectores de su orden constitucional.

Concluyen los profesores en su declaración, firmada incluso por destacados profesores catalanes, que Cataluña no es una entidad que pueda disfrutar de un derecho de separación del Estado reconocido por el Derecho internacional y que el derecho de libre determinación no puede servir como fundamento jurídico para consultar a los ciudadanos sobre su independencia.

Como bien indica Xavier Vidal-Folch: “Cataluña no es Kosovo. Ni ha sufrido la expulsión de 700,000 de sus ciudadanos a cargo del Gobierno central (como provocó Serbia). Ni la supresión violenta de su Administración propia (como decretó Belgrado). Ni una asfixiante ocupación policial y militar (como desplegó el mando de la federación). Ni ha tenido que ser liberada de nadie por un Ejército internacional (la KFOR, sustentada en la OTAN). Ni ha estado casi un decenio bajo la administración tutelar de la ONU (como ocurrió con Kosovo entre 1999 y 2008), que recomendó, al fin, su independencia”.

Correo electrónico: rodrigo@chavezfierro.com

www.chavezfierro.com

Miembro del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi)