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Ciudades peatonales, ciudades saludables

  • Heidy Wagner Laclette

Con motivo de la celebración del “Día Mundial de la Tierra” es importante analizar de manera objetiva las propuestas que demuestran la necesidad que las ciudades que privilegian el uso de vehículos motorizados y no motorizados a la par ofrezcan a los ciudadanos alternativas peatonales que les permitan caminar no solo en zonas centrales sino también en los alrededores de manera segura.

El tema que hoy nos ocupa, es propuesta de un amable lector, “el impulso que de unos años a la fecha ha tenido el uso de la bicicleta, tanto por grupos de ciclistas como de autoridades que invierten en la construcción o adecuación de ciclovías, si bien es una buena alternativa, para la mayoría de la población no lo es, porque como muchos otros ciudadanos de todas las edades, prefiero caminar, para mí el uso de la bicicleta no es opción viable, sin embargo quiero ir al trabajo y regresar a casa caminando por calles en buen estado, iluminadas y seguras”.

Esta teoría como muchas otras, coincide en plantear que caminar hacia los sitios de trabajo y escuelas disminuye los niveles de contaminación, es económico e incrementa las cualidades sociales de las ciudades, favorece las compras por impulso en pequeños establecimientos, aunado a que, cuando la gente camina ayuda a que la ciudad sea más segura y por ende sus habitantes incrementen su nivel de felicidad.

En cuanto a la salud, varios estudios demuestran que caminar es saludable a cualquier edad, aunque resaltan que las personas mayores de 60 años, que caminan por lo menos 15 minutos diarios, reducen en 22 por ciento el riesgo de muerte pronta y el 33 por ciento de aquellos que caminan por lo menos 9 minutos cada 24 horas, tienen mejores condiciones de salud mental frente a quienes no lo hacen.

De allí la necesidad de proporcionarle a la población las condiciones esenciales para una ciudad caminable, esto implica garantizar la seguridad, iluminación y buen estado de la infraestructura vial, es decir, tanto las grandes avenidas como andadores, pequeñas calles y accesos a comunidades, barrios, colonias y fraccionamientos deben garantizar que caminar representa una importante opción.

Aunado a que los especialistas establecen que ciudades caminables incluye la necesidad de señalizar mejor las vías y pasos peatonales, y disminuir el límite de velocidad vehicular permitido en zonas urbanas –sobre todo – en áreas de gran desplazamiento a escuelas y puestos de trabajo.

Respecto al sentido de pertenencia, cuanto más abundantes sean los accesos peatonales a zonas tradicionales e históricas, más posibilidades tendrán estas para ser reconocidas como patrimonios urbanos, y esto tomando como base que los mejores lugares para vivir en el mundo son aquellos que favorecen la posibilidad de caminar, acceder a servicios, al trabajo o a la escuela usando este medio, entre otras cosas porque es algo que la mayoría podemos hacer (y en ello hay un componente democrático).

Los grandes transformadores y desarrolladores cometieron un grave error cuando privilegiaron en las ciudades  el uso de vehículos, situación que hoy en día estamos padeciendo, y que obliga tanto a las autoridades como a grupos sociales a presentar alternativas viables, que pongan limitantes a los vehículos y prioricen vías peatonales, esfuerzo que evidentemente se debe complementar con sistemas de transporte público eficiente.

En la celebración por el Día de la Tierra,  también es importante resaltar que las grandes urbes del mundo han comenzado a apostar por corredores peatonales ya que no sólo permiten tener una perspectiva más pacífica de un lugar determinado sino que también otorgan beneficios sociales, económicos y turísticos.

En síntesis, la peatonalización de las calles, según los expertos, conlleva muchos beneficios para la ciudad: reduce los accidentes entre automovilistas, ciclistas y peatones, aporta con la disminución de la contaminación del medio ambiente, ya que promueve el uso de bicicletas o andar a pie, y fomenta el desarrollo del comercio en esas zonas.

Los andadores del Centro Histórico de Querétaro representan un espacio de convivencia que favorece la salud de los paseantes, la economía de los Establecimientos y desde luego al sector turismo.

Los andadores del Centro Histórico de Querétaro representan un espacio de convivencia que favorece la salud de los paseantes, la economía de los Establecimientos y desde luego al sector turismo.

*Agradezco de antemano sus comentarios y sugerencias sobre temas agropecuarios y ambientales en el correo electrónico heidydiario@yahoo.com.mx en Facebook Heidy Wagner Laclette, en Twitter @heidyDiario