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Constitución y medio ambiente

  • Heidy Wagner Laclette

Al hacer un breve recuento de la forma en que se ha ido consolidando el derecho a un medio ambiente adecuado en el texto de la Constitución mexicana, podemos observar que este proceso inició en los años setenta y tiene importantes antecedentes constitucionales desde el texto original, en 1917, bajo el principio de conservación de los elementos naturales susceptibles de apropiación.

Dicho principio se ha transformado a lo largo de los años, entre otras, destaca la iniciativa de reforma de los artículos 4º  y 102, aprobada por el Senado en diciembre de 2001. Por ello, y dada la conmemoración del centenario de nuestra carta magna este domingo 5 de Febrero haré un breve recuento de la evolución en torno a los avances y perspectivas del derecho al medio ambiente adecuado en el derecho mexicano.

La Constitución señala en su texto los valores que se consagran en principios, en el caso que nos ocupa el derecho a un medio ambiente adecuado y sano, es una nueva forma de valorar la vida, consagrada en todos los textos constitucionales y principio general de derecho, que ha requerido de ser dotada de nuevos contenidos valorativos y por ende de una nueva ética.

El que exista un número creciente de derechos reconocidos como humanos no implica que la libertad del hombre vaya acotándose progresivamente, sino más bien que van encontrándose valores y objetivos comunes a la humanidad, a los que deben acomodarse los viejos derechos, y que se expresan en el ordenamiento a través de estos nuevos intereses protegidos, como es el caso del derecho al medio ambiente adecuado.

El derecho a un medio ambiente adecuado ha tenido una evolución en el texto constitucional, que va desde su texto original que consagraba ya el principio de conservación de los elementos naturales susceptibles de aprovechamiento, hasta la reforma de 1999, que incorporó el derecho a un medio ambiente adecuado y la iniciativa aprobada por el Senado en diciembre de 2001, el proceso de constitucionalización de la materia ambiental ha sido paulatino.

El principio fundamental que desde el texto original señala a la nación como propietaria originaria de todas las tierras y aguas comprendidas dentro del territorio, con la obligación de su cuidado y conservación. La conservación de la riqueza de la nación (1917-1930) que aborda el origen del derecho a un medio ambiente puede encontrarse en el establecimiento de acciones de conservación que se ordenó como una modalidad en la regulación del suelo, que se realizaba a través de la figura de propiedad y de las adecuado diferentes formas de tenencia de la tierra y apropiación de los recursos naturales.

Cabe destacar que la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, es la primera y hasta ahora única legislación  que contiene integrada una política y los instrumentos de ella. Esta tenía como principales instrumentos al ordenamiento ecológico del territorio, a la evaluación de impacto ambiental, a las normas técnicas ecológicas a la investigación y educación ecológica.

Con fundamento en esta ley se expidieron los reglamentos a la misma en materia de atmósfera, impacto ambiental y residuos peligrosos. En 1992 se realizó una revisión a modificación de toda la legislación relativa a los recursos naturales y energéticos, debido a las negociaciones del tratado de libre comercio. Los recursos que como elementos del eco- sistema tienen un valor ambiental, al convertirse en materias primas, en mercancías, cambiaron el sentido de la regulación ambiental.

Si bien la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente consagraba el aprovechamiento racional de los recursos naturales, se requería  incorporar criterios para la comercialización de éstos, y es hasta entonces cuando se empieza a hablar de incorporar al costo de producción las denominadas externalidades ambientales y de impedir que las medidas de prevención y control de la contaminación sean consideradas como barreras no arancelarias al comercio. Bajo estos nuevos criterios se expiden nuevas leyes de: Pesca, Minera, de Aguas Nacionales, Agraria, reglamentarias del artículo 27 constitucional en materia de electricidad e hidrocarburos, de asentamientos humanos.

Como puede apreciarse la perspectiva del derecho a un medio ambiente adecuado en México tiene una esperanza para que se aplique y se exija su cumplimiento. Hoy en día estamos en un momento clave para realmente hacer efectivo el derecho a un medio ambiente adecuado que se amplía con el principio de reparación del daño y el principio de responsabilidad compartida entre las instituciones públicas y las comunidades y grupos sociales bajo el concepto de interés nacional.

En el marco de esta celebración, es importante reflexionar en lo que está en juego en materia ecológica son las futuras generaciones de mexicanos que desde ahora les otorga el derecho a vivir en un ambiente que permita su desarrollo y bienestar.

Sobre este tema también es importante recordar que tras la revolución mexicana, en 1917, el bosque del Desierto de los Leones en la Ciudad de México, es convertido en el primer Parque Nacional del país. El Decreto por el cual se creó el área denominada como Parque Nacional Desierto de los Leones fue publicado en el Diario Oficial de la Federación del 17 de noviembre de 1917, designando por tal motivo una superficie de 1,529 hectáreas bajo el mandato de Venustiano Carranza.

Este fue  el primer paso para que posteriormente ocurriera lo propio en muchos estados del país, por ejemplo aquí en Querétaro, con el Parque Nacional del Cimatario y Parque Nacional Cerro de las Campanas.

                  Agradezco de antemano sus comentarios en el correo electrónico heidydiario@yahoo.com.mx en Facebook Heidy Wagner Laclette y Twitter @heidyDiario