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Cuarto de Guerra

  • Julio de la Cruz

DE A MUERTITO. A 2 meses de empezar el proceso electoral, la novedad en el PAN es que su dirigente estatal, José Luis Báez, mantiene la ausencia que ha caracterizado a su gestión. Báez no asoma ni en las buenas ni en las malas y mucho menos da la cara por sus gobiernos: nadie mete las manos por nadie. El asunto no extrañaría a los panistas si no fuera por la cercanía de los tiempos de batalla y la razonada sospecha de un sabotaje “pasivo” ordenado por Ricardo Anaya para “ahorcar” al panismo local.