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Cuarto de Guerra

  • Julio de la Cruz

ÓDIAME MÁS. Un caso para la bruja Zulema, que ayer nos visitó en nuestras oficinas, sin duda que es el de la diputada Isabel Aguilar Morales: sin gritos ni sombrerazos, calladita y sin carrera política deslumbrante ha logrado ocupar cargos que ya quisieran varias congéneres alborotadas dentro y ahora también fuera de su partido, el PRI. Tiene un “abre-caminos” muy poderoso, pues desde el 1 de agosto será la presidenta del Congreso local, pero ya antes en tres afortunadas circunstancias brincó a la dirigencia estatal del PRI y de forma alternada fue secretaria general y sobrevivió (o enterró) a cinco dirigentes, lideró el ONMPRI y hasta fue candidata al Senado y ahora legisladora plurinominal. Llámenle suertuda, visionaria o predestinada, pero ya demostró que vale más “estar” que moverse. A ver, niéguenmelo.