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Cuarto de Guerra

  • Julio de la Cruz

POR FIN. Tomó el toro por los cuernos la secretaria de Cultura, Paulina Aguado, tras meses de poner distancia y confiar en que su equipo resolvería dos problemas que ahora ella enfrenta: el quemón que tuvo Querétaro frente a la comunidad teatral nacional y la telenovela que vive la OFEQ. Aguado resana su imagen frente a la comunidad artística y recibió las renuncias de José Jiménez Patiño, encargado de Festivales, y de Paola Pozos, su jefa de prensa. El saneamiento continuó ayer con una reunión con miembros de la Filarmónica para que ya elijan presidente y el siguiente desafío será lidiar con la herencia de José Jiménez Patiño: un consejo consultivo de teatreros que, como primera acción, ya le echó abajo su plan de crear la Compañía Estatal de Teatro y en lugar de eso ocupará el dinero en arreglar la infraestructura que ya hay. A ver si les alcanza.