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Cuarto de Guerra

  • Julio de la Cruz

OOOTRO frente abrió el presidente municipal de San Juan del Río, Guillermo Vega; esta vez con el Instituto Nacional de Antropología (INAH) que le ordenó retirar una estructura instalada en la calle Juárez, violando reglamentación federal. Como no le gustó que el INAH le exigiera cumplir la ley, el alcalde hizo lo de siempre: acusó de “operar por consigna política” al instituto y a su delegado. Pero Vega no pudo escoger peor objetivo de sus acusaciones, pues el delegado Manuel Naredo es el menos político de todos los delegados federales en el estado. De hecho si de algo político se le quiere acusar, le encontrarán el haber trabajado en un gobierno del mismo color que el de Guillermo I.