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DACA

  • Rodrigo Chávez Fierro

El gobierno de los Estados Unidos puso fin al programa de Acción Diferida para los llegados en la Infancia, conocido por sus siglas en inglés como DACA. El programa protegía de la deportación a 750,000 jóvenes indocumentados o “dreamers” que entraron a Estados Unidos de forma ilegal cuando todavía eran niños.

DACA permitía a los jóvenes que fueron llevados como niños a Estados Unidos a convertirse en miembros oficiales de la sociedad en el único país que la mayoría de ellos conocía realmente. Se estima que cerca de un 70% de los inmigrantes que se vieron beneficiados por el programa impulsado bajo la administración del presidente Barack Obama son de nacionalidad mexicana.

El programa de Acción Diferida además de congelar los procesos de deportación; facilitaba permisos de trabajo, la obtención de licencias de conducir en algunos estados e incluso el ingreso a universidades estadounidenses.

Los beneficiarios del programa eran aquellos inmigrantes indocumentados que entraron a Estados Unidos antes de cumplir los 16 años y que tenían menos de 31 años antes de 2012 y que no hubieran sido condenado por algún delito, entre otros requisitos.

La suspensión del decreto del presidente Obama se hará efectivo dentro de seis meses, para dar oportunidad al Congreso norteamericano de encontrar una alternativa legal. Con ello, la decisión del presidente Trump no entrará en vigor hasta el 05 de mayo de 2018. Si en el Congreso no se aprueba en este plazo la nueva disposición legal; 750,000 personas correarán el riesgo de ser deportados.

Muchos adscritos al programa temen que la información personal que presentaron al registrarse al DACA pueda ser utilizada por las autoridades migratorias para agilizar los procesos de deportación.

Donald Trump durante su campaña electoral asumió una dura posición en contra de la inmigración cuando prometió, además de la construcción del polémico muro en la frontera sur del país, la eliminación del programa de Acción Diferida.

Jeff Sessions, fiscal general de Estados Unidos, consideró que el programa fue un ejercicio inconstitucional por parte de la administración Obama y criticó durante el anuncio de su cancelación que el DACA fue responsable del aumento en el ingreso de menores de edad por la frontera sur de los Estados Unidos. De igual forma que como consecuencia del mismo, se había negado empleo a cientos de miles de estadounidenses, al permitir que los inmigrantes ocuparan sus puestos de trabajo.

Activistas y políticos se han pronunciados en contra de la medida adoptada por el presidente Trump. Sin embargo, la posible aprobación de una nueva legislación que beneficie a cientos de miles de jóvenes está sujeta también a la autorización de mayores recursos para redoblar la seguridad en las fronteras estadounidenses.

Paul Ryan, presidente de la Cámara de Representantes, además de reconocer la necesidad de encontrar consensos para lograr una solución normativa, fue enfático en señalar que no se podía pensar en un nuevo marco legal migratorio sin tener garantizado el control fronterizo ya que de otro modo se tendría que pensar en un nuevo DACA dentro de diez o quince años.

Correo electrónico: rodrigo@chavezfierro.com

www.chavezfierro.com

Miembro del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi)