imagotipo

Deutsche Bank y el fantasma de Lehman Brothers

  • Rodrigo Chávez Fierro

El 15 de septiembre de 2008, se considera como una de las fechas icónicas para explicar la crisis financiera global que estalló en Estados Unidos a raíz de las llamadas hipotecas suprime. En esa fecha, Lehman Brothers era declarado en quiebra ante la negativa del gobierno de los Estados Unidos de rescatarlo.

Ocho años después la historia parece repetirse, teniendo en esta ocasión como protagonista a un banco alemán: Deutsche Bank. La institución germana fue recientemente considerada como “el banco más peligros del mundo” por el Fondo Monetario Internacional. El mayor prestamista de Alemania vio tocar en mínimos históricos sus acciones la semana pasada cotizando por primera vez por debajo de la marca de los once dólares en medio de las preocupaciones sobre su estabilidad.

En lo que va del año, las acciones de Deutsche Bank han caído cerca de 58% desde su valor más alto visto en meses reciente. En noviembre pasado se cotizaba en 31 dólares; pero en mayo de 2007, previo a la crisis financiera, sus acciones llegaron a negociarse en 111 dólares.

La causa más reciente de la crisis del banco alemán tiene que ver con la multa de 14,000 millones de dólares que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos le ha impuesto por la venta de valores respaldados por hipotecas previo a la crisis de 2008. Además, de acuerdo a diversas filtraciones, numerosos hedge funds han retirado fondos de la entidad

La preocupación de los inversores por la estabilidad del banco están relacionados también con las declaraciones de la canciller alemana Ángela Merkel que ha descartado un paquete de ayuda financiera estatal para el banco; aunque no se ha eliminado del todo la posible implementación de planes provisionales para rescatar al Deutsche. Lo anterior sería sumamente impopular, considerando sobre todo las elecciones que tendrán lugar el siguiente año en Alemania, donde la crisis de los migrantes ya le ha pasado factura al partido de Merkel.

Aunque el Deutsche no tenga el tamaño de JP Morgan o Citigroup, no deja de ser el onceavo banco más grande del mundo y el principal banco de Alemania con vínculos comerciales con las principales instituciones financieras en el mundo; por lo que las dudas sobre su estabilidad traen a colocación los recuerdos de la crisis financiera de 2008.

Los 14,000 millones de dólares de multa suponen el triple de lo que Deutsche había separado para poder soportar dicha medida y colocaría a sus debilitadas finanzas en una mayor presión. No obstante, a últimas horas del viernes corría la versión de una reducción de la multa por parte del gobierno americano. Esta cuestión tiene que quedar resuelta previo a la elección presidencial de noviembre en Estados Unidos, ya que el resultado podría modificar los acuerdos obtenidos previamente. Incluso pagar la mitad de la multa supondría un gran problema para el banco alemán.

Deutsche ya está considerando la venta de sus participaciones y se espera que para finales de año pueda vender un porcentaje accionario a una institución bancaria china.

Twitter: @chavezfierro

Correo electrónico: rodrigo@chavezfierro.com

www.chavezfierro.com