imagotipo

Donald Trump-Xi Jinping

  • Rodrigo Chávez Fierro

@chavezfierro

El primer requerimiento para gestionar bien las expectativas es no confundirlas con las esperanzas “no hay mayor perversidad que el juego con la esperanza” diría Carlos Contreras. La expectativa es la posibilidad razonable de que algo suceda. Surge porque las personas confían en la capacidad de su líder de conseguirlo. Sin embargo, la esperanza es un estado de ánimo mediante el cual los miembros de la comunidad política representan lo deseado como posible. A los líderes no habría que pedirles que provocaran esperanzas, sino que suscitaran expectativas. En este sentido hay que analizar la visita de Xi a Trump.

Probablemente la relación más compleja en el actual contexto internacional es la que mantiene China con Estados Unidos no sólo en el panorama económico sino en el geopolítico. Los líderes de las dos economías más importantes del mundo se reúnen en la mansión del presidente norteamericano en Mar-a-Lago, Florida.

Los tópicos sostenidos en la reunión pasan por el interés del gobierno chino de sentar las bases de la relación entre las dos potencia para los siguientes cuatro años. Dentro del tema geopolítico la cuestión obligada es Corea del Norte que en días pasados disparó un nuevo misil al mar de Japón. Pyongyang sigue determinado en desarrollar un misil con la potencia suficiente para alcanzar territorio estadounidense. China, aliado del régimen de Kim Jong-un, es presionado por Washington para poner fin al programa nuclear norcoreano.

De igual forma, en la arena internacional, China buscará dejar claros sus intereses territoriales en el mar del Sur de China, continuamente criticada por Washington; así como que la Casa Blanca mantenga su política respecto a la soberanía china sobre Taiwán.

En la trama económica, el superávit chino de 319,000 millones de dólares mientras que la economía norteamericana es deficitaria, estará sobre la mesa. Desde su campaña, Donald Trump acusaba que las exportaciones chinas perjudican a la economía estadounidense, para lo cual buscará que China compre mayores bienes hechos en Estados Unidos y genere mayores empleos.

La relación sino-estadounidense es vital para la muestra de poder de Xi Jinping con miras al Congreso del Partido Comunista chino a realizarse en otoño. Xi no quiere que la relación con Washington lo distraiga de los preparativos para la reunión y menos padecer las consecuencias de una posible guerra comercial.

BCE MANTIENE INTACTA SU POLÍTICA MONETARIA

Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo mantuvo su postura de mantener sin cambios la política monetaria ultra expansiva de la eurozona iniciada durante la crisis de 2008 para contener sus efectos.

A pesar de la recuperación económica, el banquero italiano insiste que es demasiado pronto para hablar de éxito ya que el reciente aumento en la inflación sigue sin ser sostenible. El BCE busca continuar con la compra mensual de bonos hasta finales de 2017 para seguir con la reactivación económica manteniendo las tasas de interés en sus mínimos hasta entonces.

Correo electrónico: rodrigo@chavezfierro.com

Miembro del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi)