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Economías ¿emergentes?

  • Rodrigo Chávez Fierro

@chavezfierro

Las llamadas economías emergentes encabezadas por los BRICS, han reafirmado su importancia en los últimos años tras la crisis económica y financiera de la pasada década. Por ejemplo, la Unión Europea, que en anteriores décadas era el actor principal del libre comercio ha venido a perder relevancia. Mientras que su población representaba el 25% del mundo en 1900, hoy en día apenas alcanza el 6%. El PIB europeo que sumaba un 26% del global en 2004 pasó a 22% en el 2015; en el mismo periodo el de Estados Unidos bajó del 28% al 24%.

Pero en el mismo lapso, China avanzó su PIB del 5% al 15% del total global, mientras que países como Brasil, Rusia, India o México han mantenido sus posiciones. Mientras la trascendencia de las economías desarrolladas desciende, China y la del resto de las economías emergentes se conservan estables. Como ejemplo basta analizar los saldos comerciales de China con Estados Unidos y la Unión Europea, que muestran importantes superávits en sus transacciones con las antiguas potencias coloniales.

La relación China-Estados Unidos es la más llamativa. El 20% de las importaciones de Estados Unidos provienen del gigante asiático; mientras que las ventas que hace a China solo representan el 7% de sus exportaciones. Los datos alimentan el neoproteccionismo de Trump.

Por su parte, la Unión Europea mantiene déficits comerciales, analizados de 2012-2016, de 154,000 millones de euros con China; 73,000 millones con Rusia y 36,000 con Sudáfrica. Pero además el déficit se debe a la compra de maquinaria. Estados Unidos y la Unión Europea ya no solo compran materias primas ahora adquieren de las economías emergentes manufactura de consumo y equipos industriales.

A pesar de la grave crisis que atravesó el mundo a partir de 2008, India mantiene crecimientos anuales por encima del 7%; China ha disminuido su crecimiento para pasar del 7.9% al 6.7%. Desde JP Morgan prevén que las economías emergentes estén en un nuevo periodo de expansión.

Los riesgos no son ajenos con una desaceleración de la economía china con amenazas de su sector inmobiliario; la posible reconfiguración de los acuerdos multilaterales que puedan poner en duda la continuidad de la OMC para reemplazarla con tratados bilaterales.

Mientras tanto, Indonesia crece a ritmo de 5%. Turquía, a los conflictos bélicos en sus fronteras sigue sin salir de un retroceso democrático. Irán se ha recuperado gracias a los acuerdos con Occidente continuamente amenazados por Trump. Filipinas, Pakistán o Bangladesh también siguen creciendo.

Para dimensionar el peso de los BRICS en el mundo cabe mencionar que representan 3,030 millones de personas o el 41% de la población mundial con un PIB del 25% del global y que además, con reservas de India o Sudáfrica, pueden continuar su crecimiento sin mayor ayuda exterior. Se trata de economías industriales que cuentan con importantes universidades y centros de investigación; clases medias en ascenso, grandes poblaciones urbanas y con gran crecimiento para los próximos años con una población decidida a abandonar la pobreza.

China, que si bien es cierto ha disminuido sus tasas de crecimiento, no ha estado recientemente en crisis; Rusia, que sufrió la caída en los precios del petróleo, vuelve a niveles importantes de producción; y Brasil que ha salido de dos años de recesión viendo la luz al final del túnel. India no fue afectada por las recesiones económicas de los países desarrollados.

Por último, solo dejar indicado que en 2016 los BRICS atrajeron 35% más de inversión extranjera directa que el conjunto de los Estados del G7. Y alcanzaron un 2.3% de su PIB frente al 1.7% del G7. (Con información de la revista Economía Exterior)

Correo electrónico: rodrigo@chavezfierro.com

www.chavezfierro.com

Miembro del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi)