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El Bolígrafo – Efecto Trump y mercado interno

  • Raúl Iturralde

Seguramente se estarán preguntando qué relación tiene Trump y sus amenazas proteccionistas con el mercado interno mexicano, bueno, les comento que seguramente no es casualidad que justo en este momento el sindicato de los patrones en México, la Confederación Patronal de la República Mexicana, la COPARMEX, esté proponiendo  incremento del 20% a los salarios mínimos a partir de enero de 2017, cuando la tasa oficial de inflación ronda el 4%.

Los principales efectos de la incertidumbre que genera que el presidente electo de los Estados Unidos cumpla sus promesas-amenazas de tomar medidas proteccionistas a su economía, como retirarse del Tratado de Libre Comercio (TLCAN) o en todo caso renegociarlo para que EU obtenga más beneficios, afectaría directamente a las exportaciones mexicanas ya que tenemos una alta dependencia del vecino del norte que es hacía donde enviamos el 80% de nuestros productos.

Con el pragmatismo que caracteriza a la COPARMEX, entienden que una medida para atenuar estos efectos sería fortalecer el mercado interno a través de mejorar el poder adquisitivo de los mexicanos, lo cual no es equivocado por cierto. Se calcula que el salario ha perdido en los últimos 10 años un 70% de su poder adquisitivo y más del 30% de los trabajadores afiliados al IMSS ganan menos de dos salarios mínimos.

Si tomamos en cuenta que el salario mínimo actual está en 73 pesos diarios, nos podemos dar cuenta que es imposible que, ya no digamos una familia sino una persona subsista con esos ingresos; por lo tanto el enorme volumen de bienes y servicios que adquiere nuestro socio del norte se les tendría que buscar acomodo en otros países o bien que fueran consumidos aquí mismo en nuestro país, cosa que resultaría imposible para los trabajadores mexicanos y las reducidas clases medias-altas y altas tampoco podrían consumir tal cantidad de bienes. Por lo tanto no debe sorprendernos que sean los mismos empresarios quienes estén en una actitud aparentemente generosa proponiendo un aumento al salario mínimo de tal magnitud, sólo buscan proteger sus inversiones y ampliar los mercados, sean nacionales o internacionales.

La declaración de la COPARMEX sorprende porque constituye un auténtico rompimiento con 36 años de una política salarial de incrementos reducidos; y significa, a su vez, enfrentarse a la lógica de las autoridades hacendarias y del Banco de México que siempre han sostenido que los salarios son inflacionarios.

Sorprende también porque las promesas-amenazas de Trump todavía están en el plano de las declaraciones y falta ver la respuesta y presión de los empresarios estadounidenses para evitar que se pongan en práctica, pues es indudable que muchas de ellas inciden negativamente en la competitividad de las empresas y otras naciones, como Alemania y China, están a la expectativa y dispuestas a ocupar los espacios que dejen las inversionistas de Estados Unidos.

En mi opinión, la propuesta de la COPARMEX difícilmente será realidad y, además, debió tomarse hace muchos años evitando el deterioro gradual y permanente que ha venido teniendo el poder adquisitivo de los trabajadores y que de ninguna manera podrá resarcirlo en un solo año; en todo caso, deberá mantenerse con incrementos anuales por encima de la inflación y solo así se fortalecerá realmente el mercado interno.