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El Bolígrafo – Políticas públicas en innovación

  • Raúl Iturralde

El día de ayer, martes 25 de abril, participé en la cuarta jornada de mesas redondas en torno al tema “políticas públicas de los estados para la innovación, la ciencia y la educación superior” evento convocado por la Secretaría de Innovación, Ciencia y Educación Superior del Gobierno de Guanajuato y la Oficina de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en México. El objetivo del evento fue avanzar hacia la integración de políticas públicas articuladas a las acciones derivadas de la ciencia, la tecnología y la innovación.

En dicho evento presenté algunos aspectos relativos a la forma en que el estado de Querétaro se ha ido incorporando a la sociedad del conocimiento, en la que la innovación, es decir, la aplicación de los avances científicos y tecnológicos para mejorar procesos y productos que inciden en la mejora de la calidad de vida de la población, es una herramienta estratégica para el desarrollo territorial sustentable.

Como todo proceso humano, las características de la ciencia, la tecnología y la innovación en Querétaro tiene aspectos muy positivos y grandes desafíos por resolver. Algunos de los indicadores que presenté para mostrar las fortalezas del trabajo que realiza la comunidad científica, nos hablan de que estamos avanzando considerablemente y de que aún hay mucho camino por recorrer.

De acuerdo con el último ranking que elaboró el Foro Consultivo Científico y Tecnológico (FCCyT), estamos en el tercer lugar nacional en materia de ciencia, tecnología e innovación, solamente detrás de la Ciudad de México y Nuevo León. Tenemos 50 centros e instituciones de educación superior que realizan investigaciones de frontera en todas las áreas del conocimiento; el registro de miembros en el Sistema Nacional de Investigadores es de 710 investigadores, cifra que en proporción con la Población Económicamente Activa nos ubica en los primeros lugares nacionales. Lo mismo ocurre si hablamos de la formación de capital humano: se tienen 82 posgrados en el Programa Nacional de Posgrados de Calidad del CONACYT con 1,504 estudiantes matriculados.

Por otra parte, se trabaja en la definición de las grandes áreas de atención prioritaria que guiará la política pública en los próximos años, donde de manera transversal el desarrollo científico, tecnológico y la innovación se corresponde con objetivos que buscan impulsar un conjunto de acciones para que la inversión, el empleo y la satisfacción de necesidades de consumo y ahorro de la población queretana sea parte de una forma de vida que busca alcanzar la igualdad de oportunidades y disminuir las grandes brechas de desigualdad.

En mi opinión, los grandes desafíos que debemos afrontar requieren de una visión de largo plazo, en la que la transformación y modernización de las políticas públicas y las instituciones encargadas de aplicarlas es una tarea inmediata; el proceso de renovación es para adecuarse a las nuevas condiciones del sistema de ciencia y tecnología y para que esté en condiciones de responder a las necesidades y demandas de la comunidad científica de la entidad.

Estoy convencido que todavía hay un largo camino de aprendizaje para estar plenamente incorporados a la sociedad del conocimiento; pero en Querétaro hay propósitos muy claros: voluntad de alcanzar los objetivos establecidos, ganas de seguir cambiando para crecer y, sobre todo, tenemos una comunidad científica creativa y comprometida socialmente con el desarrollo de la ciencia.