imagotipo

El desaguisado de los procesos electorales británicos

  • Rodrigo Chávez Fierro

@chavezfierro

Ni David Cameron ni Theresa May imaginaron los resultados tan desfavorables que sufrieron cuando convocaron; el primero al referéndum sobre el Brexit y la segunda a elecciones anticipadas, a los ciudadanos británicos a las urnas.

A la incertidumbre que generan las negociaciones del Reino Unido de la Unión Europea, tenemos que sumar ahora el descalabro sufrido por May en el proceso electoral del pasado jueves que viene a abrir un camino más complejo para los posibles acuerdos con Bruselas, con un gobierno debilitado en Londres.

Cameron en su momento, logró mejorar las relaciones entre el Reino Unido y la Unión Europea y consideró elementos suficientes para convocar al Brexit apoyando la opción de la permanencia. Cuando el resultado fue adverso, tuvo que hacerse a un lado del gobierno británico. El lugar fue ocupado por May quien a pesar de contar con la mayoría en el Parlamento, su falta de legitimidad al no haber sido votada le restaba liderazgo para encabezar las negociaciones.

May, al igual que Cameron, iniciaron sus respectivos procesos con amplios apoyos, pero a la postre el resultado no fue el esperado. La primera ministra británica, perdió la mayoría en el Parlamento y tendrá que formar un gobierno de coalición si quiere seguir despachando en el número 10 de Downing Street.

El 19 de junio se tiene previsto el arranque de las negociaciones con la Unión Europea para lograr la salida del Reino Unido en 2019. Dentro de los peores escenarios planteados es que el 30 de mayo de 2019, los británicos salgan de la organización internacional sin que se tengan claros los términos del rompimiento sobre todo en los acuerdos comerciales.

La búsqueda por un Brexit blando no es nada sencilla. Bruselas ha sido enfático en señalar que si el Reino Unido quiere seguir teniendo acceso al mercado común deberá continuar con sus aportaciones al presupuesto europeo y someterse a las reglas de inmigración; cuestión que será problemático ofrecer como opción a los electores británicos cuando ya se pronunciaron en la urnas a favor del Brexit.

Las siguientes elecciones británicas estaban programadas para 2020, por lo que May no tenía, al igual que Cameron, la necesidad de convocar sendos procesos electorales. Cameron buscaba contar con la legitimidad de las urnas para defender la permanencia en la Unión y de paso restarle simpatizantes al partido independentista UKIP. May pretendía reforzar su mandato de cara a las negociaciones del Brexit.

Si bien es cierto, el Partido Conservador fue el más votado; no sólo fueron incapaces de reforzar su mayoría absoluta, sino que la han perdido. Ningún partido ha conseguido los suficientes escaños para formar un gobierno de mayoría. Los 317 escaños obtenidos por los conservadores son menos de los 326 necesarios para lograr la mayoría absoluta.

Los laboristas de Jeremy Coryn sorprendieron al llegar a 261 escaños. La Cámara de los Comunes está compuesta por 650 parlamentarios. Tras los resultados, se genera una compleja situación de gobernabilidad en el Reino Unido. May tendrá que lograr una coalición o buscar hacer un gobierno de minorías. Corbyn ha pedido la dimisión de May y buscarán también formar gobierno. En caso que ningún partido logre hacerlo se podrían convocar nuevas elecciones para finales de año o principios de 2019.

Esta situación podrá provocar un retraso en el inicio de las negociaciones por la salida del Reino Unido de la Unión Europea, corriendo peligro la postura del Brexit duro propuesto por May.

Correo electrónico: rodrigo@chavezfierro.com

Miembro del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi)