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El mundo en el 2017. Parte 1

  • Rodrigo Chávez Fierro

CIDOB o el Barcelona Centre for International Affairs publica como cada año lo que sus investigadores consideran los diez temas susceptibles de determinar la agenda internacional. A continuación presentamos un resumen de los asuntos que pueden ser estelares en este año que pinta bastante convulso en el panorama mundial.

1.- Los cambios en la política exterior de Estados Unidos. En las siguientes semanas debemos ver con mayor claridad la probable cercanía entre EEUU y Rusia con las consecuencias para las relaciones trasatlánticas; así como el desafía a China o sobre el lamentable trato que ha tenido hacia México. De igual forma podremos advertir la línea ideológica que tendrá la relación con Irán y con Cuba. Si se trasladará la embajada de Estados Unidos en Israel de Tel Aviv a Jerusalén o sobre la situación con Taiwán. Y corroborar si Washington apoyará a los defensores del Brexit y a quienes trabajan por la desintegración europea. Añada usted el tema de Corea del Norte, la situación en Siria y Medio Oriente y los estados del Báltico ante las amenazas rusas que podrían forzar a la OTAN actuar.

2.- La deconstrucción del orden mundial. Presenciaremos si Estados Unidos y Europa están abdicando de su posición de liderazgo mundial. Tendremos un año complicado para la liberalización del comercio y la justicia trasnacional. El futuro de la Corte Penal Internacional está en juego ante el retiro de varios países africanos, así como una debilitada Organización de las Naciones Unidas que estrena nuevo Secretario General. China buscará proyectarse como actor global ante el aumento de la nostalgia proteccionista. El 19° Congreso del Partido Comunista en otoño centrará todas las miradas así como los conflictos territoriales en el mar del Sur de China.

3.- La subida en las tasas de interés de la Reserva Federal. Donald Trump anunció desde campaña el aumento en el gasto en infraestructura. Un dólar fuerte restara competitividad a las exportaciones estadounidenses. Probablemente el déficit por cuenta corriente aumentará. El dólar se preció más de un 40% respecto a una cesta de divisas de las economías emergentes entre mayo de 2014 y enero de 2016. Un dólar caro afectará a las economías emergentes volviendo difícil emitir o refinanciar deuda en dólares, así como atraer inversión extranjera y disminuyendo sus calificaciones crediticias.

4.- El cambio climático y los renovables. Tanto el nuevo secretario de Energía, Rick Perry como el jefe de la Agencia de Protección Ambiental, Scott Pruitt, son negacionistas del cambio climático. Para Trump el tema es una conspiración de China para minar la competitividad de Estados Unidos. Es probable que Washington se retire del Acuerdo de París. Trump apoyará mejoras en el desarrollo de gas de esquisto. China y algunos países de la UE como Alemania intentarán capitalizar el vacío e incrementar la competitividad de sus industrias de energías renovables, a las que consideran estratégicamente importantes. Las renovables también ofrecen opciones atractivas para la electrificación rural descentralizada en India, que pronto será el país más poblado del mundo.

5.- El yihadismo, ISIS y el futuro de Irak y Siria. El Estado Islámico seguirá perdiendo territorio en 2017 tras la caída de Mosul. El régimen de Assad explotará también una continua amenaza del ISIS en su discurso de legitimidad ante el público nacional e internacional. A su vez, para otras fuerzas, luchar contra ISIS no es la única prioridad. Por ejemplo, los Comités para la Protección del Pueblo Kurdo (YPG, por sus siglas en kurdo), tratan de unificar los territorios kurdos al norte de Siria, y la presencia militar turca lo que intenta es evitarlo. La capacidad del ISIS para proyectar su fuerza ideológica y militar se verá menoscabada y se resentirá su marca de expansión y aparente invencibilidad. Sin embargo, eso incentivará todavía más ataques terroristas en Europa y en la región. Los combatientes extranjeros que regresen supondrán, junto a los yihadistas autóctonos, una amenaza para la seguridad. No se vislumbra ni una solución política ni militar a la crisis de Siria. Es probable que la guerra civil se prolongue. El régimen de Assad se ha mostrado capaz de conquistar territorio, pero no ha podido mantenerlo sin el suficiente apoyo de sus aliados rusos e iraníes.

Con todas las miradas puestas sobre el ISIS y los acontecimientos en Siria e Irak, muchos podrían descuidar otras tendencias igualmente desestabilizadoras. La economía en la mayoría de países del Medio Oriente y del Norte de África no va nada bien. Egipto preocupa particularmente pues representa un riesgo sistémico para toda la región y más allá. Yemen puede seguir siendo una guerra olvidada ya que las víctimas no llaman a la puerta de Europa, pero representa una carga mucho más pesada de lo que se esperaba para Arabia Saudita.

Correo electrónico: rodrigo@chavezfierro.com

Miembro del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi)