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El mundo en el 2017. Parte 2

  • Rodrigo Chávez Fierro

CIDOB o el Barcelona Centre for International Affairs publica como cada año lo que sus investigadores consideran los diez temas susceptibles de determinar la agenda internacional. A continuación presentamos un resumen de los asuntos que pueden ser estelares en este año que pinta bastante convulso en el panorama mundial.

6.- La crisis de los refugiados. Las crisis en Oriente Medio, en los países subsaharianos y en Afganistán continuarán provocando desplazamientos forzosos. Demasiado a menudo, la atención se pondrá solo en aquellos que intentan llegar a Europa. Sin embargo, la situación de los desplazados internos y los abusos cometidos en tránsito permanecerán a la sombra. La escasez de recursos, tanto para los estados de acogida como para las organizaciones internacionales, empeorará la situación.

7.- La derecha populista y la Unión Europea. Con fuerza en Polonia y Hungría y con importantes bríos tras la victoria del Brexit y Trump, la derecha populista podrá ver su mayor auge en Europa este año. El Partido por la Libertad (PVV, por sus siglas en neerlandés) de Geert Wilder conseguirá un aumento en votos en las elecciones de marzo en Holanda, aunque esto no necesariamente se traducirá en formar parte del Gobierno o lograr el puesto de primer ministro. Marine Le Pen del Frente Nacional (FN) de Francia, puede perder en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Francia. Alternativa para Alemania (AfD, por sus siglas en alemán) superará el 10% de los votos en las elecciones federales en septiembre y será la primera vez después de la Segunda Guerra Mundial que un partido xenófobo accede al Bundestag, aunque quedarán excluidos de cualquier coalición. Además, un ataque terrorista, una nueva crisis migratoria o importantes escándalos políticos podrían aumentar sus posibilidades electorales. Si esto ocurriera, especialmente en Francia, la Unión Europea estaría frente a un desafío existencial.

8.- El hombre fuerte del Kremlin lo seguirá siendo. No solo Hillary Clinton perdió la elección en Estados Unidos, sino que un presidente amigo se sentará en la Casa Blanca. Turquía busca un nuevo acercamiento con Rusia, la OPEP intenta aumentar el precio del petróleo y los aliados de Moscú se han apoderado de Alepo en Siria. Todo pinta bien para Vladimir Putin.

El Kremlin presionará para que las sanciones que le han sido impuestas sean total o parcialmente levantadas. Las posibilidades que eso ocurra son mayores en comparación con algunos meses antes. También intentará profundizar las divisiones entre los países occidentales y dentro de cada uno de ellos. Rusia continuará entrometiéndose en la política interior de los países occidentales, pero esto podría tener consecuencias indeseadas si esas maniobras se hacen demasiado evidentes o demasiado ofensivas. Ello es particularmente cierto en el caso de la ciberseguridad. Intentar poner a prueba los límites de la solidaridad entre los miembros de la OTAN puede ser tentador, pero una vez que empieza una crisis, ésta cobra vida por sí misma y uno nunca sabe si será capaz de cerrarla.

9.- Incertidumbre latinoamericana. Al contrario que los rusos, los latinoamericanos ven 2017 con pesimismo y la victoria de Trump es solo una entre muchas razones. Es un período de expectativas fallidas. Unos años atrás, el continente estaba en auge y el mayor de sus miembros, Brasil, se proyectaba como un actor a nivel mundial. Hoy día, las perspectivas económicas para países como México, Ecuador, Argentina, Colombia y Brasil son pésimas, por lo menos a corto plazo. Por no hablar de Venezuela, cuya población sufrirá las consecuencias de la polarización política y de las políticas económicas disfuncionales de un país adicto a los altos precios del petróleo. Chile y Perú pueden ser las únicas excepciones a este escenario sombrío.

10.- África convulsa. Las sociedades africanas cada vez más demandan una rendición de cuentas por parte de sus gobiernos. En 2017 veremos cómo la fractura entre las élites y la ciudadanía se ensancha y desata crisis políticas. No debemos perder de vista a la República Democrática del Congo. Si se aplazasen de nuevo las elecciones y Joseph Kabila se aferra tercamente al poder la situación degeneraría rápidamente. Etiopia, a menudo considerada por los líderes exteriores como un ancla de estabilidad y cuyo modelo federal fue otrora elogiado, se está tornando más inestable y represiva.

Bastante a menudo, Zimbabwe consigue ser parte de la agenda global. Hay elecciones previstas en 2018 y Mugabe, que cumplirá 93 años en febrero de 2017 encarna la lógica del «presidente de por vida» y se enfrenta a una oposición creciente.

Sudáfrica igualmente merece atención. No solo por sus vulnerabilidades económicas, sino también porque el Congreso Nacional Africano (ANC, por sus siglas en inglés) es cada vez menos popular, incluso entre los sectores de la sociedad o las zonas del país donde solía ser hegemónico. Este año, tendrá que elegir al sucesor de Zuma, pero no se podrá salvar la brecha emocional entre el partido y la sociedad. También Angola será importante. Este país, que ha vivido un boom económico gracias a la industria del petróleo, también acudirá a las urnas. Dos Santos ya ha anunciado que no se va a presentar; ha decidido no seguir el ejemplo de los demás presidentes, pero eso no significa que su partido, el Movimiento Popular de Liberación de Angola (MPLA), esté listo para compartir el poder.

Estas dinámicas políticas coexistirán con situaciones provocadas por conflictos en otras partes del continente. Es más, la situación en 2017 es probable que se deteriore. La ONU ya ha advertido que Sudán del Sur puede convertirse en una nueva Rwanda y la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA, por sus siglas en inglés) también ha advertido de que se está gestando una crisis humanitaria en Borno (en el norte de Nigeria). Esta lista podría ampliarse a todo el Cuerno de África, la República Centroafricana, Sudán y Burundi. Y el terrorismo continuará golpeando a los más vulnerables.

Correo electrónico: rodrigo@chavezfierro.com

Miembro del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi)