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El peso resiste el vendaval de la FED

  • Rodrigo Chávez Fierro

@chavezfierro

Como el mercado lo esperaba, la Reserva Federal de los Estados Unidos no se salió del guión marcado y subió sus tasas de interés en .25% para colocarlas en un rango entre 1.00% y 1.25%. Asimismo, destacó que planea un alza adicional en lo que resta de año. Esta medida representa la segunda subida en lo que va de 2017 y la cuarta desde que el organismo encabezado por Janet Yellen decidiera empezar con la normalización de su política monetaria en diciembre de 2015.

A pesar de encontrarse el desempleo en mínimos históricos, la persistencia de la baja en la inflación que sigue estando por debajo del objetivo del 2%, planteaba algunas dudas sobre los posibles movimientos en las tasas. Sin embargo las consideraciones respecto a la fortaleza de la economía norteamericana llevaron al organismo a decidir por unanimidad, salvo por el voto de Neel Kashkari, modificar la política monetaria.

Las apuestas continúan por una subida adicional en el valor del dinero para antes que termine el año, toda vez que el valor del dinero sigue estando históricamente bajo para la mayor economía del mundo.

De acuerdo con la FED, el PIB estadounidense crecerá un 2.2% en el año y un 2.1% para el siguiente. Mientras que la tasa de desempleo se calcula en 4.3% y 4.2% respectivamente, frente al 4.5% que se estimaba tres meses atrás. En tanto que la inflación se espera en un 1.6%, alejado de la meta y del 1.9% considerado con anterioridad.

El panorama de la FED pasa por las decisiones en materia económica que pueda tomar la administración Trump con base en su programa de incentivos que busca reducir el impuesto de sociedades y nuevos estímulos a la clase media. No obstante, dado que se plantea elevar el déficit fiscal, diversos legisladores incluso dentro del propio partido Republicano se pueden oponer a la medida.

Yellen, designada en la administración Obama y duramente criticada por Trump en campaña, terminaría su mandato en febrero del siguiente año. Si bien es probable su salida, ya comienza a considerarse la posibilidad de su permanencia ante lo imprevisible en el actuar del presidente.

El movimiento de la Reserva Federal pondrá más presión para que el Banco de México realice un movimiento similar en su reunión de política monetaria del próximo 22 de junio. Las presiones inflacionarias podrían llevar a confirmar las expectativas alcistas, que llevaría a las tasas a un nivel del 7%, pudiendo terminar el año en un 7.25%.

En tanto, el peso mexicano sigue avanzando en su recuperación llegando el pasado miércoles a cotizarse en 17.90 unidades por cada billete verde en su valor interbancario, niveles no vistos desde mayo del año pasado. El buen comportamiento de la moneda se vio en parte dada la expectativa que la FED continúe con su política gradual de subida de tasas.

La moneda nacional sigue en riesgo de una depreciación a partir de agosto cuando se espera inicien las negociaciones por el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Tomando la cotización del miércoles, el peso se ha apreciado un 13.15% en lo que va del año, convirtiéndose en la moneda con el mejor comportamiento del mundo en dicho periodo, ante las pocas probabilidades que Estados Unidos impulse una negociación desfavorable en el TLCAN.

Algunas estimaciones colocan a la moneda nacional hacia finales de año en 17.5 unidades por dólar con una todavía necesaria apreciación del 3.7%.

Correo electrónico: rodrigo@chavezfierro.com

Miembro del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi)