imagotipo

El Teatro de la República

  • Fernando Ortiz Proal

PRIMER ACTO. LA PARADOJA DE LAS ENCUESTAS. El fenómeno de la pulverización, atomización o balcanización del sufragio está volviendo locos a candidatos, partidos y “encuestólogos”. En los últimos años ha sido un hecho público, notorio y recurrente, el rotundo fracaso en los pronósticos electorales. Los resultados de los sondeos previos a las elecciones realizados por casas encuestadoras – ya sean grandes o pequeñas, de las prestigiadas o bien de las inventadas -, medios de comunicación y universidades – tanto nacionales como locales -, casi nunca coinciden con los del ejercicio electoral y, a últimas fechas, ni siquiera atinan al ganador de la jornada. Pero no obstante su evidente falibilidad y la creciente incredulidad ciudadana hacia ellas, las encuestas siguen siendo un factor aparentemente determinante en la generación de percepciones que, en última instancia, crean tendencias de voto. En otras palabras, podemos afirmar que la gran paradoja de las encuestas es que si bien no sirven para saber cuál será el resultado de una elección, sí inciden en dicho resultado. Así las cosas, más que tratarse de herramientas son armas electorales. Y dicha utilidad queda clara en el proceso que se está viviendo en el Estado de México. La elección mexiquense es particularmente atractiva por diversas razones: se trata de la entidad más poblada y económicamente más importante del país, cuya zona conurbada forma parte de una de las metrópolis más grandes del mundo; es la entidad de origen y que gobernó el Presidente de la República en turno; es una especie de “laboratorio” de la futura elección federal; históricamente ha sido una plaza tricolor y, consecuentemente, la alternancia tendría profundas implicaciones políticas para el PRI; para Enrique Peña Nieto es la definición de su tranquilidad post-sexenal; la candidatura de Josefina Vazquez Mota es una arriesgada apuesta de Ricardo Anaya que le puede sumar o restar a sus aspiraciones presidenciales; MORENA se juega la desmitificación del alcance nacional del proyecto; y, para el PRD es una cuestión de supervivencia política.

SEGUNDO ACTO. IMPREDECIBLES. Pues todo esto está en el caldero. El problema es que si, como afirman algunos, efectivamente los denominados votos duros de las tres opciones viables – PRI, MORENA y PAN – están en un empate técnico, lo que habrá de determinar el resultado son cuestiones impredecibles. Como antecedente, tenemos que en el 2011 con una participación del 46% el PRI ganó la elección de Gobernador en el Estado de México con el 62%, seguido del PRD con el 21% y del PAN con el 12%. Así las cosas, primero, tenemos la concurrencia a las urnas. La participación en la elección es un elemento importante. En el 2011 fue relativamente baja, eso según los especialistas beneficia al PRI. La mayoría de los analistas pronostican una mayor participación para la elección de este 2017.

TERCER ACTO. PUNTO DE INFLEXIÓN. El segundo impredecible es el universo de indecisos. Según las recientes encuestas es aproximadamente de un 20%. Si bien los indecisos no han definido el sentido de su voto, es precisamente en este segmento donde pegan los llamados “negativos”. Generalmente los negativos los carga el candidato del partido gobernante. En este caso, el PRI los carga doblemente, en lo federal y en lo estatal. Además, para nadie es un secreto la bajísima popularidad del Presidente de la República. En los últimos sondeos de opinión en el Estado de México un 50% de los entrevistados dice que nunca votaría por el PRI. Esto significa que de esos 20 puntos indecisos el tricolor no juega en 10, esto es, que en el mejor de los casos se quedaría con 3 o 4, mientras los otros candidatos se repartirían 16 puntos. Y este es el punto de inflexión. Es donde el PRI sale mal respecto de los pronósticos de las encuestas, en las que siempre se había repartido proporcionalmente a los indecisos. Los negativos le cuestan al PRI entre 8 y 15 puntos dependiendo la elección de que se trate.

TRAS BAMBALINAS. ENCUESTAS. Según las últimas dos encuestas publicadas, a un mes de la elección así van en el Estado de México: Encuesta 1. Alfredo del Mazo (PRI) 32%, Delfina Gómez (MORENA) 29%, Josefina Vázquez Mota (PAN) 18%, Juan Zepeda (PRD) 15%. Encuesta 2. Delfina Gomez (MORENA) 24%, Alfredo del Mazo (PRI) 23%, Josefina Vázquez Mota (PAN) 15%, Juan Zepeda (PRD) 13%. Usted saque sus conclusiones.

Notario Público 19 de Querétaro.

ferortiz@notaria19qro.com