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El Teatro de la República

  • Fernando Ortiz Proal

PRIMER ACTO. REFORMAS A LA LEY DE AVIACIÓN CIVIL. El lunes pasado se publicó en el Diario Oficial de la Federación el “Decreto por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Ley de Aviación Civil”. En total se modificaron y/o adicionaron ocho artículos – 2, 42, 47, 49, 50, 52, 62, 87 y 84 – con relación al servicio al público de transporte aéreo de pasajeros, con el objetivo de poner ciertos límites a los tristemente frecuentes abusos cometidos por las aerolíneas en contra del indefenso e impotente pasajero. Entre las principales finalidades de estas modificaciones legales encontramos el derecho del pasajero a “un trato digno y a contar con un alto nivel de información”, así como que al definirse el concepto “boleto”, se establezca expresamente en el artículo 2 de la Ley de Aviación Civil que el mismo, independientemente de que sea emitido en medios físicos o bien a través de medios electrónicos, corresponde a un “contrato realizado entre el concesionario o permisionario y el pasajero para efectuar el servicio de transporte… (y) para el cálculo de compensaciones, indemnizaciones u otras referencias que se hagan al boleto en la presente Ley, se considerará el monto total incluyendo tarifas, impuestos, comisiones, y cualquier otro cargo cubierto por el pasajero”. Además, el formato del boleto se deberá sujetar a la norma oficial mexicana que al efecto se emita. Adicionalmente, según la información disponible en el Sistema de Información Legislativa (SIL) de la Secretaría de Gobernación´, “el concesionario o permisionario o sus representantes tienen la obligación de informar y respetar las tarifas y restricciones” y la información respecto de las tarifas debe estar “permanentemente a disposición de los pasajeros” cumpliendo como requisitos mínimos el “contener explícitamente las reglas de aplicación o condiciones y restricciones que comprende la oferta, así como la vigencia de las mismas”, debiendo ser dicha información y su publicidad “exactas, veraces, comprobables y claras, que no induzca al error o confusión al pasajero por la forma falsa, exagerada, parcial, artificiosa o tendenciosa en que se presenten”. Otra cuestión interesante es que “cada tarifa deberá aplicarse en igualdad de condiciones para todos los pasajeros sin discriminación alguna” y “la violación a estos requisitos se considerará como infracción particularmente grave y se sancionará por la Procuraduría Federal de Protección al Consumidor. Por otro lado,  se establece que “los pasajeros con alguna discapacidad tendrán derecho a transportar sillas de ruedas, andadores, prótesis, muletas, bastones o cualquier otro instrumento, siempre y cuando la persona que viaja haga uso de ésta de manera personal y se encuentre directamente asociado con la discapacidad que presenta”, pero tratándose de vuelos internacionales los límites serán los establecidos en términos de las convenciones internacionales.

SEGUNDO ACTO. INDEMNIZACIONES. De particular interés resulta que se hayan regulado las obligaciones de las líneas aéreas cuando se demora y cancela un vuelo, así como cuando se destruye o pierde equipaje. A manera de ejemplos, ya que el espacio nos limita, tenemos: “en caso de que exista retraso en relación con la hora de salida estipulada en el boleto y la causa sea atribuible al concesionario o permisionario, el pasajero será indemnizado y/o compensado por el proveedor del servicio de acuerdo a los siguientes criterios:…si la demora es mayor a dos horas pero menor a cuatro, los descuentos incluidos en las políticas de compensación no podrán ser menores al 7.5% del precio del boleto”…. (y) “en caso de producirse la cancelación del vuelo por responsabilidad atribuible al concesionario o permisionario, éste, a elección del pasajero, deberá: a)    reintegrarle el precio del boleto o billete de pasaje …b) ofrecerle, con todos los medios a su alcance, transporte sustituto en el primer vuelo disponible y proporcionarle, como mínimo y sin cargo, acceso a llamadas telefónicas y envío de correos electrónicos; alimentos de conformidad con el tiempo de espera que medie hasta el embarque en otro vuelo; alojamiento en hotel del aeropuerto o de la ciudad cuando se requiera pernocta y, en este último caso, transporte terrestre… c) transportarle en la fecha posterior que convenga al mismo pasajero hacia el destino respecto del cual haya sido cancelado el vuelo…”.

TERCER ACTO. VACATIO LEGIS. No obstante, para que entren en vigor plenamente estas disposiciones habrá que esperar unos 8 o 9 meses, ya que según lo dispuesto en los artículos segundo, tercero y cuarto transitorios del Decreto se establece que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) contará con un plazo de 180 días hábiles, ojo son días hábiles, para realizar las adecuaciones y modificaciones reglamentarias y normativas, así como para elaborar las Normas Oficiales Mexicanas a las que se hace referencia en los artículos reformados y adicionados; mientras que las aerolíneas adecuarán sus procedimientos con el fin de dar cumplimiento a las nuevas disposiciones en un plazo de 90 días hábiles, que son como 4 meses.

TRAS BAMBALINAS. HASTA LA MADRE. En los altos círculos profesionales y empresariales cada día se escucha con mayor insistencia una interrogante que es a la vez sentencia y, palabras más palabras menos, se puede sintetizar de la siguiente manera: “si los que vivimos bien ya estamos hasta la madre; ¿cómo estará la mayoría que no tiene dicha fortuna?” Es un preocupante que ojalá y sea ocupante llamado de atención a toda la estructura pública, independientemente de ideologías y colores.

Notario Público 19 de Querétaro.

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