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El Teatro de la República

  • Fernando Ortiz Proal

PRIMER ACTO.

¿HASTA DÓNDE DEBE LLEGAR EL ESTADO?

Desde hace algunos años tenemos el privilegio de formar parte el Consejo Consultivo de Nacional Financiera (NAFIN) en Querétaro y, consecuentemente, de asistir a sus sesiones trimestrales. El Consejo es un órgano colegiado asesor en el que participan destacados empresarios y servidores públicos, líderes de los colectivos empresariales y alguno que otro “colado” como el que esto escribe. El trabajo que realizan los consejeros no es remunerado y el objetivo del Consejo va en dos sentidos: por un lado, nutrir a NAFIN de la visión sobre la situación y necesidades específicas de Querétaro; y, por el otro, apoyar la promoción en Querétaro de sus productos financieros. Dado el perfil, experiencia y compromiso con nuestra tierra de quienes lo conforman, en las sesiones trimestrales del Consejo de NAFIN se abordan cuestiones y se escuchan reflexiones interesantes, y de vez en cuando se da el siempre constructivo contraste de ideas. En un ambiente de tolerante respeto y bajo la coordinación de José Luis García Haro, quien lleva muchos años y hace una espléndida labor como Delegado de NAFIN en Querétaro. Es el caso que en la sesión que tuvo lugar hace unos días se dio uno de estos debates que vale la pena exponer, ya que más allá de las posiciones exhibe dos formas diferentes de ver y entender lo que debe ser un gobierno en la actualidad. Esta es la cuestión, advirtiendo al lector que omitiremos nombres para dejarla en “crudo”, esto es, sin que se filtren las siempre tendenciosas filias y fobias. El representante de la SEDESU expuso que Querétaro ha remado contra corriente en la competencia por atraer inversiones extranjeras directas de alto contenido tecnológico e intensivas en mano de obra calificada y bien pagada. El problema es que otros competidores como Guanajuato o Aguascalientes tienen la capacidad de ofrecer, además de beneficios administrativos y fiscales, tierra a buen precio e incluso regalada. En este sentido, la actual administración estatal está desarrollando un parque industrial en 600 hectáreas que tiene pegadas al aeropuerto, a fin de contar con esa posibilidad. Según se dijo, la infraestructura está siendo desarrollada conjuntamente por el propio Gobierno del Estado y la SCT. Esto significa que no hay ningún constructor privado ya no se diga beneficiado siquiera involucrado.

SEGUNDO ACTO.

¿COMPETENCIA DESLEAL?

Luego de la exposición, un par de destacados desarrolladores que forman parte del Consejo levantaron las cejas y, abiertamente, manifestaron que la intervención de Gobierno del Estado en el desarrollo del referido parque industrial y, concretamente, la eventual intención de “regalar” tierra a inversionistas extranjeros, constituía una competencia desleal, ya que no era consistente la posición gubernamental de, por una parte, solicitar a los empresarios constructores queretanos invertir en Querétaro, mientras que por otra parte, se les competía a dichas inversiones, llegándose inclusive a donar gratuitamente la tierra.

TERCER ACTO.

POSICIONES.

Para algunos, entre los que su servidor se incluye, no existe competencia desleal alguna. El Gobierno estatal está aprovechando bienes públicos para generar inversiones y empleos sin obtener para sí beneficio alguno. Aunque como mínimo los ciudadanos esperamos que el proyecto sea autofinanciable y, de preferencia, que sí genere ingresos a las arcas públicas. Pensamos que las donaciones gratuitas de tierra deben ser excepciones que constituyan verdaderos “tiros de precisión” cuyos beneficios rebasen con creces la inversión pública involucrada. No estimamos que haya competencia alguna porque la naturaleza de los gobiernos es diversa de aquella de la iniciativa privada. Que en un país con la evidente desigualdad social que prevalece en México, no solo es una posibilidad sino una obligación de los gobiernos intervenir para generar los recursos e inversiones que ayuden a paliar la pobreza y falta de empleo. De prevalecer una lógica distinta, se podría llegar al absurdo de justificar el cierre de las escuelas y hospitales públicos, porque también le compiten a los privados. Pero esto es una cuestión de ideas, planteamientos y posiciones en la que no hay verdad alguna sino puntos de vista, absolutamente todos igual de  válidos. Evidentemente, la corrupción e ineficacia gubernamental que, tristemente, aquejan a todo México, no ayudan a la visión del Estado actuante; pero allende estos impostergables retos, ¿usted qué opina?

TRAS BAMBALINAS. PEPE MEADE. Se revalúan los bonos políticos del actual ministro de Hacienda. Y ya lo hemos dicho aquí y lo reiteramos: a nosotros nos gustaría ver a José Antonio Meade como candidato del PRI a la Presidencia de la República. Incluso hay tricolores que preferimos perder con un perfil como el de Meade, que mal ganar con otros candidatos anacrónicos que representan lo que hasta la mayoría de los priístas ya no queremos para nuestro país.

Notario Público 19 de Querétaro.

ferortiz@notaria19qro.com