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El Teatro de la República

  • Fernando Ortiz Proal

PRIMER ACTO. MORDIÉNDOSE LA COLA. De antemano ofrecemos una disculpa a los hipersensibles, políticamente hablando, si la comparación les resulta de mal gusto, pero no encontramos otra tan gráfica. Con los recientes nombramientos confirmamos que el Presidente de la República se asemeja a un cachorro que da vueltas y vueltas mordiéndose su propia cola. En otras palabras, que su particular óptica le impide ver lo evidente. Después del más que obvio costo político de la corrupción, multiplicidad de discursos y el tiempo transcurrido, se esperaba el nombramiento al frente de la Secretaría de la Función Pública de un perfil apartidista, con experiencia en el campo contable y, específicamente, de la fiscalización, y sólidas credenciales personales capaces de lograr la anhelada credibilidad social. No fue así. Y en la Procuraduría General de la República se antojaba a un abogado con experiencia en materia penal y si bien no ajeno al Ejecutivo de preferencia desligado del “inner circle” presidencial. Tampoco fue así. Cuesta trabajo entender qué película está viendo o le platican al inquilino de Los Pinos, pero es un hecho que no es la que vemos los ciudadanos comunes y corrientes, incluso de filiación tricolor como es el caso. Raúl Cervantes es un buen abogado con experiencia parlamentaria. Sus pecados: inexperiencia en la materia, ser primo del abogado presidencial Humberto Castillejos – adivinó usted – Cervantes y tener una personalidad digamos compleja. De Arely Gómez no hay que decir nada, basta ver su desempeño en la PGR. La sensación adentro y afuera del Gobierno es que está en su ocaso esta administración, siendo que le resta 1/3 parte. Curioso fenómeno que indica, por un lado, los deseos de irse y, por el otro, los de que se vayan.

SEGUNDO ACTO. TAMBORES DE GUERRA. Hace unos días un grupo de destacados panistas envió una carta a su líder nacional Ricardo Anaya pidiéndole, una vez más, que se defina sobre sus aspiraciones presidenciales y, en caso de tenerlas, deje la dirigencia para emparejar las condiciones de la contienda interna. La misiva es contundente en sí misma al afirmar que “la responsabilidad de dirigir a Acción Nacional es absolutamente incompatible con la pretensión de construir un proyecto político como aspirante a la Presidencia de la República, porque quien debiera fungir como armonizador y árbitro de aspiraciones, se convierte en factor de tensión, inequidad y de abuso de poder”. De entre los suscriptores destacan Madero, Cordero, Gil, Osuna y Cárdenas. Como todo “affaire” tiene múltiples lecturas. Vamos a ver. No obstante el fortalecimiento de los números de Margarita Zavala – bautizada como “La Calderona” por el Subcomandante Marcos de siempre dado al mote -,  los remitentes son los mismos calderonistas de siempre, amalgamados por el odio a Anaya con lo que queda de las huestes maderistas. Nada nuevo bajo el sol. Estos lances cimbran la de por sí frágil unidad albiazul y le regalan al supuesto enemigo invaluable publicidad de cuya inequidad se duelen. Destaca que el tono va subiendo y ya hablan de abuso de poder. ¿Qué sigue? Por su parte, Anaya ha demostrado que es experto en untarse vaselina y dejar que se resbalen esta clase de golpes. Sin subirse de todo al ring, la respuesta institucional fue un clásico de la grilla nacional: “la actual dirigencia del partido está concentrada totalmente en sus responsabilidades estatutarias”. Además, si se revisan los números la popularidad de la señora Zavala sube en tiempos de paz y se estanca cuando suenan tambores de guerra. Finalmente, con la Clinton prácticamente en la Casa Blanca, quienes apoyan a Margarita Zavala ven un efecto colateral que, dicen, puede generarle a una candidatura femenina la aceptación que no tuvo Josefina, siendo que además comparten la calidad de ex esposas presidenciales.

TERCER ACTO. ¿DE ABAJO? Parece que Andrés Manuel López Obrador ya entendió que si quiere que la tercera sea la vencida, debe comenzar por matizar su discurso. Y ya empezó a bajarle dos rayitas. El pasado fin de semana afirmó en un mitin en Sinaloa que las puertas de su franquicia, perdón de su partido, estaban abiertas a los priístas y panistas “de abajo”. Sería interesante que aclarara el alcance del condicionamiento. ¿Qué significa para el tabasqueño “de abajo”? Será que sólo quiere a personas que no aspiren a llegar “arriba” en las candidaturas y/o estructura de MORENA. O sea, que solamente está reclutando a quienes hagan chamba de proselitismo y voten pero que no busquen ningún espacio político. En otras palabras, azules y tricolores dolidos con intenciones de participar… favor de abstenerse.

TRAS BAMBALINAS. CHIVO EN CRISTALERÍA. Las últimas mediciones dan hasta 12 puntos de ventaja a Hillary Clinton. Si ningún acontecimiento traumático se presenta, la ex primera dama será la primera mujer en llegar a la presidencia de los Estados Unidos de América. Es interesante que no obstante su experiencia, que hasta Trump le reconoce, y la empatía social de Bill su marido, la señora Clinton no conecta con la gente y genera desconfianza. ¿Qué habría pasado si el candidato republicano hubiera sido Marco Rubio o Ted Cruz? Nunca lo sabremos, aunque algunos creen que el destino de las aspiraciones republicanas hubiera también podido ser otro si su candidato no hubiera sido un “chivo en cristalería”.

Notario Público 19 de Querétaro.

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