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Expediente Q — Clima

  • Adán Olvera

Tres fenómenos naturales se acercan a las costas de nuestro país y seguramente sus remanentes afectarán la parte central del país, las lluvias atípicas y las típicas de un huracán nos impactaran en Querétaro.

Lo que no hemos aprendido con el paso de los años es que depredar los cerros, asfaltar los valles y “urbanizar” sin respeto al medio ambiente nos seguirá causando encharcamientos y acumulaciones de agua en calles de hasta 150 centímetros, como se reportó recientemente  en informes de prensa de las autoridades encargadas de la materia.

Los desarrollos inmobiliarios que a Querétaro le han dado su crecimiento espectacular, han contribuido también a un desarrollo económico importante pero han traído problemática impresionante en materia de infraestructura y es que no todos estos desarrollos han sido empáticos con las ciudades de Querétaro y se han olvidado de infraestructura pluvial por ejemplo. El agua escurre y busca su cauce en la especie de olla  en la que se asienta la ciudad de Querétaro.

Un programa de bordería en el que ya trabajan las diferentes instancias podrá atemperar un poco los estragos por las lluvias pero también vemos como bordos existentes son comidos y destruidos por el crecimientos de la ciudad y si no lo cree dese una vuelta  frente al centro cívico como las construcciones “mordieron”  al bordo del Tángano.

Otro factor es la falta de infraestructura pluvial que los desarrolladores se ahorraron y que la autoridad no puede realizar y solucionar de la noche a la mañana y es que pasarán años y muchos ejercicios presupuestales para que exista dinero que alcance y dotar de la mayor protección a las zonas urbanas.

Por increíble que parezca, otro factor que nos está perjudicando de manera sorprendente es la basura en las calles y la basura fuera de su lugar que nos tapa el precario sistema de drenajes de la ciudad.

La mala educación para depositar los residuos en su lugar, los papeles en las calles, las botellas de pet y un sinfín de artefactos, afectan los drenajes y las inundaciones y encharcamientos duran lo que tardan en llegar las cuadrillas a destapar cañerías; eso no debería de suceder pero está jugando como factor importante para perjudicar.

En los próximos días no tendremos otra más que estar atentos y vamos probando qué pasa si dejamos de tirar basura en las calles.

De Rebote

Algo que se supone es fácil y sencillo, se ha convertido en todo un reto de vida o muerte; me refiero a recorrer la carretera a la Ciudad de México, que sigue cobrando víctimas fatales y daños económicos incalculables. Nadie hace nada.

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