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Expediente Q – Colados

  • Adán Olvera

Lo que debió ser una demostración de fuerza y pluralidad con la visita de Andrés Manuel López Obrador, dirigente nacional de MORENA a Querétaro, se ha convertido en mofa para la clase política en Querétaro y es que los tránsfugas que se incrustaron en el templete del tabasqueño con permiso del dirigente estatal Carlos Peñafiel, solamente le han traído rechazo de muchos reales simpatizantes de López Obrador.

El caso de Jorge Lomelí Noriega, es único ya que en los últimos 20 años ha probado el poder con diferentes siglas de partido, de hecho  puede decirse que sigue beneficiándose del poder pero ahora militando en la izquierda y eso que fue diputado de la derecha.

El recién arrepentido del PRI Diego Foyo, no tuvo la mejor de sus tardes el domingo durante el evento de AMLO ya que fue abucheado con muchas ganas por el respetable, no pasó la prueba y deberá de replantear su estrategia de joven progresista y arrepentido.

La causa de López Obrador, no necesita de arrepentidos como Juan José Jiménez, que también quiere subirse en un barco que lleva años navegando hacia un puerto que ven cercano y en una de esas se cuelan y a vivir del presupuesto, porque dicen que estar fuera es un error.

Carlos Peñafiel, deberá escoger bien para la próxima a quién sube a los templetes con su jefe, porque a la base de ese partido no le está gustando la presencia  esos “colados”.

Mal por estos personajes  y es que no son queridos en ninguna parte, en MORENA Querétaro, no han salido a defenderlos y no creo que alguien lo haga.

De Rebote

Queda claro que el famoso Comité de Seguimiento del Programa Estatal de la Ley para Prevenir, Investigar, Sancionar y Reparar la Desaparición de Personas en el Estado; podía sesionar pero hacía falta voluntad para avanzar o de plano el problema era Miguel Nava, los que pagaron los platos rotos fueron los familiares de las víctimas.

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@aolverar