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Expediente Q – Cuentos

  • Adán Olvera

Mientras los políticos no hagan leyes claras y que de verdad sancionen las pillerías y la ineficacia en el ejercicio de gobierno, seguiremos escuchando puras quejas que no llevan a nada de soluciones para los ciudadanos.

Ejemplos hay muchos pero los casos más recientes de vergüenza y de cinismo de los políticos, son los asuntos de ratería de los ex gobernadores de Sonora y Veracruz, Guillermo Padrés Elías y Javier Duarte de Ochoa; quienes presuntamente desaparecieron millones de pesos del erario y nadie puede dejarles caer el peso de la ley porque están fugados y el dinero no aparece.

El truco de los políticos radica en que las leyes las hacen ellos a su manera para evitar en un futuro ser presas de sus propias disposiciones; los políticos a lo más que llegan es, a señalarse por no realizar obras, no dejar presupuesto, no pagar una renta, comprar medicinas caras,  hacer una carretera cara, no “bajar” recursos a tiempo etcétera.

Lo que no harán los políticos es hacerse daño, eso lo tienen prohibido hasta por código; todo se lo dejan a la crítica y a la tierra que se echan para quedar bien pero jamás se harán daño porque aplican el dicho “como me ves, te verás” y mejor así dejan las cosas en bravuconadas de primaria.

El día que de verdad quieran ejecutar sanciones de verdad se pondrán a legislar para no dejar ningún espacio abierto para el hurto, así como hoy lo tienen los senadores de la República, que tienen en un “marranito” más de 50 millones de pesos, listos para repartirse entre las fracciones parlamentarias, o sea los partidos políticos representados en el senado y mire que se escuchan tan ridículos los presidentes nacionales del PAN y PRI echándose la culpa de quién es más corrupto, cuando son tan similares que hasta respiran igual.

De Rebote

El fantasma de los cambios en los equipos de trabajo, me dicen vuelve a rondar las oficinas gubernamentales y nada tiene que ver con la temporada que recién termina.

adanolverar@yahoo.com.mx

@aolverar