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Expediente Q – Formales

  • Adán Olvera

Mientras a nivel nacional hacen esfuerzos para que el Sistema Nacional de Fiscalización (SNF) rinda frutos importantes y que  los objetivos de erradicar la corrupción para brindar certidumbre a los ciudadanos de que los recursos públicos son utilizados honestamente; en los estados y municipios sigue existiendo la tentación del virreinato.

Los alcances, límites, propósitos de los fiscalizadores son la piedra angular de lo que será el sistema nacional anticorrupción, siempre y cuando esté alejado de las tentaciones gubernamentales, tal y como sucedió en San Luis Potosí, donde diputados y auditor superior estaban coludidos para delinquir. Algo similar a lo que dicen sucede en estas tierras, donde aseguran que desde muy altos niveles de fiscalización se recomiendan despachos fiscalizadores externos para librar auditorías.

La lucha contra la corrupción es una tarea complicada porque si desde un principio no se enfocan a los grandes negocios, esos de millones de pesos; de nada servirá un Sistema Estatal y peor aún un Sistema Municipal, que normalmente obedecerá a otros intereses. Los fiscalizadores del país tienen que tomarse esta labor como casa seria y no como un encargo en el que le deben a alguien el favor.

En Querétaro un factor que puede hacer el cambio es el contralor del estado, Alfonso Chávez Fierro, que forma parte del Sistema Nacional de Fiscalización y será la base del Sistema Anticorrupción, tiene que apurar un trabajo serio del Sistema Estatal y es que hasta ahora no se ha visto  muy claro.

De Rebote

Sigue la Universidad Autónoma de Querétaro, sin reconocer un adeudo de 70 millones de pesos como pretende cobrarle la Comisión Estatal de Aguas, el diferendo tiene tiempo y ninguna de las dos partes tienen  prisa por resolverlo y es que igual y lo quieren dejar para mejores tiempos, los electorales por ejemplo.

adanolvr@adanolvera.com

@aolverar