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Expediente Q – Mal

  • Adán Olvera

Desde 1994 no había un inicio de año tan movido socialmente, económicamente e informativamente hablando; este 2017 inicia con muchos acontecimientos que hay que poner en su justa dimensión.

Por más explicaciones que se le intenten dar a la población, éstas serán inútiles ya que en esta ocasión se le ha pegado en el bolsillo; es donde más duele y eso nadie lo puede remediar, al menos que milagrosamente haya una reducción importante a los precios de los combustibles,   algo que se antoja prácticamente imposible.

Las manifestaciones de rechazo al aumento entre más ciudadanas sean, mayor fuerza cobrarán y también serán una excelente ventana para que actores políticos y sociales se cuelguen de un malestar genuino de los ciudadanos, generado por la clase política en el país,  que solamente busca un responsable en la persona del presidente Enrique Peña Nieto.

El aumento o liberalización del precio del combustible estaba programado para el 2018, pero fue adelantado para este año a propuesta del Presidente de la República y avalado en su totalidad por los legisladores del Partido Revolucionario Institucional (PRI) Partido Acción Nacional (PAN) Partido Verde (PV) y uno que otro del Partido de la Revolución Democrática (PRD).

La bonanza petrolera de los  presidentes José  López Portillo, Vicente Fox y Felipe Calderón, nunca fue aprovechada, el dinero se dilapidó en banalidades, nunca se pensó en no depender de la importaciones de combustibles y de la crueldad de los mercados cambiarios; los resultados de las actuales políticas fiscales y hacendarias están a la vista; lamentablemente las explicaciones y el mensaje presidencial de ayer no ha servido para calmar el disgusto de la población y las cosas pueden ponerse complicadas, si la inflación no se controla con el aumento en el precio de los combustibles.

De Rebote

Algo muy inteligente tendrán que idear los legisladores locales y federales para calmar la insatisfacción y hartazgo de la población, porque los bonos de fin de año, repartición de excedentes de presupuestos, choferes, vales de gasolina y gastos de representación son un pequeño gran ingrediente que hacen la brecha de la desigualdad cada vez más grande e insoportable.

adanolverar@yahoo.com.mx

@aolverar