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Fortaleza de la Universidad

  • Dr. Manuel Basaldúa Hernández

Los recortes a la Educación son y han sido una práctica recurrente de los gobiernos de cualquier país en tiempos de crisis o de ajustes económicos. En particular el Gobierno Federal de México que no ha escatimado esfuerzos en reducir los presupuestos destinados a gasto social y particularmente a la Educación, dejando en suspenso muchos de los programas y proyectos a las principales unidades destinadas a la investigación y al desarrollo tecnológico.

El subdesarrollo en América Latina es el único que ha tenido un amplio desarrollo, como ha señalado el chileno Gunder Frank, debido a la falta de sensibilidad y poca importancia que presumen los gobiernos latinoamericanos respecto a la preparación de sus ciudadanos en la profesionalización de actividades y del avance científico y de capacidades laborales.  Más aún, esa falta de tacto y sensibilización de los gobiernos latinos la han expandido a varios sectores de sus poblaciones, poniendo en tela de juicio el papel de las universidades y de las instituciones de educación superior, tratando de hacerlas ver como una carga económica para el estado y el presupuesto nacional.

La esencia de la preparación educativa en los amplios sectores de la ciudadanía radica en la vasta cultura que se debe fomentar, para tener una visión sobre el horizonte mundial. Como también en  la alta sensibilización sobre los problemas propios de grupos sociales específicos y de la búsqueda e implementación de estrategias para su solución.

Pero esto ha venido a construir un mito de que la educación superior es casi una panacea. El mito de la universidad como fuente de solución efectivista a todos los problemas ha sido reforzado a medida que el gobierno federal busca pretextos para hacer ver la enorme carga en el presupuesto en términos de educación. La frustración de diversos grupos económicos y sociales para esa solución inmediata le permite al gobierno federal realizar esos recortes sin encontrar una confrontación directa o  fuertes reclamos de parte de sectores influyentes.

Ciertamente, la universidad tiene varios mitos sobre la misión de la preparación de su alumnado pero hay que ponerla en su justa dimensión. El filósofo español Antonio Escohotado ha creado una serie de frases sobre el tópico que nos ocupa y que me gustaría compartirlas con ustedes. Dice en primera instancia “La ciencia es un mito, sólo que es el mito más hermoso, el único generalizable a toda la especie y quizás el más digno de respetarse.” La ciencia no es un método infalible y que explica todo. No, la ciencia es caótica y requiere de muchos experimentos, de igual número de errores y de ensayos antes de que vean la luz pública los prototipos de invención o de intervención. Como por ejemplo, cuando el propio Escohotado refiere  “En vez de mostrar el resultado de un proceso determinista (la ciencia) muestra el límite de un proceso azaroso”.  Pero es en los espacios de las instituciones de investigación y de educación, particularmente en la universidad que se pone en práctica esas formas de acercamientos a la transformación de la realidad, ya sea social o natural. En esa experimentación, Escohotado encuentra también “Una serie no comprensible proporciona mucha más información que un sistema redundante de señales.” Por lo tanto lo que se puede controlar no es real, como tampoco lo real tampoco se puede controlar agrega Escohotado.  El científico francés Galfard dice, a propósito, que sin ciencia, la democracia es más complicada de llevarse a cabo en cualquier sociedad. Por lo tanto, encontramos varias contradicciones en los gobiernos que ponen en aprietos presupuestales a sus universidades. Nuevamente traigo a colación a Escohotado porque elabora una frese emblemática “Genéricamente, el capitalismo necesita más a la democracia que la democracia al capitalismo”, para afirmarse como un sistema económico incluyente y con amplias formas de libertad.

En este contexto hay que hacer un  reconocimiento al rector de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) y al Gobernador del Estado, en conjunto con los diputados locales y federales se unan para exigir al Gobierno Federal que no se apliquen sendos recortes anunciados porque afectarían la vida académica de esta institución.

La decisión de reunirse estas autoridades, motivó que se generara una gran noticia, sin duda se obtendrán parciales pero significativos logros, y hay que dimensionarla para no caer en triunfalismos, porque  si revisamos en la historia de la gestión de recursos la disminución de recursos vemos que no es natural este tipo de alianzas, sino directamente es una postura política. Raúl Zepeda Gil, escribió en su artículo “El juego de la asignación presupuestal a las universidades públicas estatales en México después de la transición democrática”, publicado en la Revista Mexicana de Educación Educativa (2016), que los estados con más recursos tendrán más facilidades para obtener mayores ingresos, o bien disminuir las afectaciones. En este sentido, la declaración de la obtención de esos recursos se convierte en un material más político, que de una gestión directa sobre las autoridades respectivas, y de una profunda visión de los que toman las decisiones en este caso. No obstante, nos calma y reconforta que tanto el rector como el Gobernador hayan dejado a un lado las viejas rencillas y se hayan puesto a trabajar por la educación superior del estado. Ojalá no sea sólo para la foto y se diferencien totalmente del gobierno federal en esa intención de recortes económicos atroces.

@manuelbasaldua