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Humanitas. Arte y Pasión

  • Roberto González y Andrea Avendaño

La mitología fue la Paideia del mundo griego; la filosofía es la secularización de la mitología. Para el filósofo Werner Jaeger  la Paideia es es una formación otorgada por la ciudad y la enseñanza formal en armonía con la enseñanza informal de la ciudad. Imagines a un filósofo griego explicando a sus alumnos la armonía frente a un templo.  La simbiosis entre el hombre y la ciudad era la forma de educar en la grecia clásica. Jaeger escribió: “ la armonía y el ritmo de la música deben comunicarse al alma para que, a su vez, ésta se vuelva armoniosa y obedezca a las leyes rítmicas.” Paideia es una palabra  que significa educación, y la mitología era una forma de educar y de explicar los fenómenos de la polis y el mundo. En los mitos clásicos la figura del héroe impartía una educación ética. En la figura del anti-héroe se mostraban las consecuencias de alterar el orden cosmico, social y de la ciudad.

En la mitología el poema homérico de la Iliada es una epopeya que nos narra las acciones esforzadas de gestas, que son acciones grandiosas y perfectas(Aristóteles, Poética).

En ésta ocasión recordamos el poema homérico en uno de los cantos más conocidos, el canto XXIII de la Ilíada, en el que se describen los juegos en honor de la muerte de Patroclo organizados por Aquiles, durante la guerra de Troya.

Como todos sabemos Patroclo fue abatido por Héctor, príncipe de Troya, durante una escaramuza, cuando éste lo confundió con Aquiles. Luego de la disputa entre Agamenón y Aquiles por una concubina, este último decidió retirar de la guerra a sus tropas y los troyanos obtuvieron ventaja. Patroclo pidió permiso a Aquiles para guiar a sus tropas con su armadura, cuando los troyanos vieron que los guerreros griegos de élite volvieron a la lucha guiados por quien creyeron era Aquiles, se desmoralizaron. Pero cuando parecía que iban a vencer los griegos, Héctor dio muerte a Patroclo.

El hijo de Peleo y Tetis, enfurecido por la muerte de su amigo íntimo, luchó contra Héctor dándole muerte para vengar la muerte de su íntimo amigo… “Y el Pelida comenzó entre ellos el funeral, lamentó colocando sus manos homicidas sobre el pecho del difunto. ¡Alégrate, oh Patroclo, aunque estés en el Hades! Ya voy a cumplirte cuanto te prometiera: he traído arrastrando el cadáver de Héctor, que entregaré a los perros para que lo despedacen cruelmente; y degollaré ante tu pira a doce hijos de troyanos ilustres por la cólera que me causó tu muerte.… y para tratar ignominiosamente al divino Héctor, lo tendió boca abajo en el polvo. Quitáronse todos la luciente armadura de bronce, desuncieron los corceles, de sonoros relinchos, y sentáronse en gran número cerca de la nave de Eácida, el de los pies ligeros, que les dio un banquete funeral espléndido. Muchos bueyes blancos, ovejas y balantes cabras palpitaban al ser degollados con el hierro; gran copia de grasos puercos de albos dientes, se asaban, extendidos sobre las brasas; y en torno del cadáver la sangre corría en abundancia por todas partes…” . Pintores como Donato Creti (1671-1749) plasmaron en lienzos la venganza de Aquiles, donde es pintado, aquejado por la hibrys y desafiando el orden de los dioses, mientras destroza el cuerpo desangrado del príncipe Héctor.

Los juegos que se realizaron en honor de Patroclo consistieron en carreas de carros, pugilato, lucha, carrera a pie, combate armado en el que lucharon Diómedes Tidida contra Ayas Telamonico, siendo el primero triunfador.  También hubo lanzamiento de bala, tiro con arco y flecha; en el tiro con lanza  fue premiado el gran rey Agamenon. El canto narra a un Aquiles entristecido presidiendo los juegos, a su lado Néstor el portador de la fatal noticia para Aquiles. No olvidemos que en la mitología griega el destino de los hombres y de los héroes está decidido por los dioses. En esa histórica batalla de Troya  Aquiles encontrará la gloria a través de su propia muerte. bobiglez@gmail.com