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Humanitas. Arte y Pasión

  • Roberto González y Andrea Avendaño

“Dejo constancia de que yo, el escultor Miguel Ángel, he recibido hoy, 10 de mayo de 1508, quinientos ducados de manos de los señores Carlino y Carlo degli Abizzo como pago a cuenta de pintar la capilla del papa Sixto. Comienzo hoy en consecuencia las obras según las condiciones y acuerdos reflejados en el contrato de monseñor De Pavia  (cardenal Francesco Alidosi) y firmados de mi puño”.

Sabemos por estas anotaciones de Miguel Ángel en su cuaderno de notas, que realizó un contrato para pintar la bóveda de la capilla Sixtina y que recibió por todo el trabajo más de tres mil ducados.

Se sabe también, que cuando el papa Julio II le encargó la bóveda tenía contemplado que pintara a los doce apóstoles en los lunetos, más una serie de campos ornamentales. Miguel Ángel inconforme con el proyecto le dijo al papa que si sólo se pintaban los doce apóstoles el conjunto quedaría muy pobre. El papa le preguntó que porqué, y Miguel Ángel respondió: “Porque también ellos eran pobres”. Esto hizo reaccionar a Julio II y le encomendó a Miguel Ángel que trabajara como él quisiese, que él sabría recompensarlo. Así era la confianza que se le tenía al escultor, pintor, arquitecto y artista favorito del papa, contaba con 33 años de edad y era el artista más significativo de la Italia del siglo XVI.

Además hay que destacar la titánica labor solitaria de Miguel Ángel para plasmar en tan sólo cuatro años (1508- 1512) con enorme maestría las imágenes bíblicas de la bóveda Sixtina.

Miguel Ángel continuó con sus trabajos de escultor, reparó los desacuerdos de las esculturas de la tumba de Julio II que habían quedado bajo reclamo. Estaba inmerso en  sus amoríos con Tommaso de Cavalieri. Entonces sucedió que es llamado por el papa Clemente VII para pintar el Juicio Final en el altar mayor de la capilla Sixtina, obra sin parangón que realizó de 1536 a 1541. Miguel Ángel tenía 66 años de edad cuando terminó esta obra maestra.

Estos recuerdos o apuntes sobre Miguel Ángel Buonarroti (1475-1564) salen a cuenta de enterarnos de que la réplica de la capilla Sixtina se presentará en Querétaro a partir del mes de abril. Un acierto por parte del gobierno y de la Secretaría de Cultura del Estado, ya que miles de personas podrán disfrutar de la majestuosa obra del gran artista italiano. Sabemos que se trata de una réplica exacta, realizada a partir de un minucioso trabajo fotográfico con la más avanzada tecnología, y el resultado ha sido exitoso y digno de presentarse en nuestra ciudad y en el resto del mundo.

Las nuevas generaciones y las no tanto, estamos acostumbrados a mirar y aprender en reproducciones y simulacros. Andy Warhol fue el artífice de crear en el arte pop las reproducciones de reproducciones y convertirlas en obras de arte. Sin duda Walter  Benjamín lo vislumbró o profetizó en su ensayo titulado “La obra de arte en la época de la reproductibilidad técnica”. Recibamos con alegría a Miguel Ángel y la lección del arte que legó a todas las generaciones que le precedieron.

¿De donde viene la tristeza vital de un creador agraciado por el cielo con una fuerza expresiva tan arrolladora?

Thomas Mann

Bobiglez@gmail.com