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Humanitas. Arte y Pasión

  • Roberto González y Andrea Avendaño

Para algunos teóricos este año 2017 sería la celebración del Centenario de la Muerte de la pintura. Nos explicamos: Marcel Duchamp creó el concepto de  Ready Made como obra de arte, es decir, la obra se puede tratar de un objeto extraído de la vida real o de producción industrial, que el artista escoge y propone como obra de arte. El caso que nos ocupa hoy es el Urinario de 1917 que fue presentado a la junta de la Sociedad de Artistas Independientes de Nueva York para su exposición y fue rechazada a pesar de la promesa de que admitirían cualquier obra que se presentará.

El  acto mismo que Duchamp realizo al designar un urinario como obra de arte, abrió la puerta para la “disolución del arte moderno” (D.Kuspit). Además convertiría al artista en taumaturgo y  permitiéndole transustanciar  la materia y los objetos en arte. Este nuevo sistema fue llamado por el crítico de arte y filósofo Arthur C. Danto como “ el signo artístico o significado encarnado” es decir, si el signo y el significante son físicamente la misma cosa, el significado se encarna en el signo. Danto descubrió este sistema con las cajas Brillo(1964) de Andy Warhol, obras de arte en las que no se podía reconocer las obras de la galería de arte con las cajas de Brillo del supermercado. La reflexión giró en torno a cuál era la diferencia entre ambas. Warhol expresó que la diferencia era el significado y no la apariencia estética, reso que la diferencia era el significado y no la apariencia esté 1964 fueron las Brillo Box de Andy Warhol, obras de ética. “No es la forma lo que transfigura la materia en el arte, sino el sentido ( Danto).

Este recorrido que va del urinario de Duchamp a la Brillo Box de Andy Warhol es una discusión que permite entender los sentidos que ha ido adquiriendo el arte contemporáneo y las posibles respuestas teóricas a este nuevo sistema del arte.  Marcel Duchamp fue quien impulsó crear un nuevo pensamiento para el arte, es decir, un pensamiento no circunscrito a la pintura y la escultura. Un anécdota curioso alrededor del famoso Urinario de 1917, es que de acuerdo a algunos críticos, el verdadero autor del urinario fue una mujer llamada Elsa von Freytag-Loringhoven, conocida como la baronesa Dadaísta, que en 1916 vivió en Nueva York y fue vecina y amiga de Marcel Duchamp en el Lincoln Arcade Bulding.

La baronesa dadaísta fue una artista adelantada a su tiempo, es decir, un artista contemporánea. Se sabe que antes de 1913 ya levantaba cosas en la calle, establecía una relación de encuentros fortuitos con objetos a los que descontextualizaba y les otorgaba otros sentido, es decir, un sentido artístico. Sabemos también que trabajó en un cabaret en el Berlín de la posguerra como escultura griega. Más tarde y con la ayuda de algunas amigas como Djuna Barres y Peggy Guggenheim, regresó a Europa, vivió en París en una buhardilla en la que murió en 1927 a causa de una fuga de gas o suicidio. Aquella exótica mujer fue encontrada muerta  al igual que sus amigos perros que recogía en la calle.

Fue conocida y temida por sus performances, sus objetos y ensambles, objets trouvés; el body art y su poesía porno-fonética. Un fragmento de un poema dice así:

Soy la poeta de los objetos perdidos/soy un objeto sonoro/soy un cable caliente/construyó un género sin nombre/ a ciegas con todos mis esfuerzos, mis cálculos y escándalos/ siempre voy en la misma dirección hasta cuando no me lo propongo…

El Urinario original estaba firmado por R. Mutt ,el nombre de la tienda donde supuestamente fue comprado, desapareció luego de que fue rechazado para aquella exposición. Treinta años más tarde Marcel Duchamp autorizó hacer catorce piezas que vendió a distintos museos y coleccionistas. Algunos consideran que si la obra fue una creación colectiva hubiera sido justo que se le diera el crédito correspondiente a la baronesa . Sin embargo, en el mundo del arte esta pieza, el Urinario, es el emblema de la libertad que se les otorgó a los artistas modernos para no seguir con los cánones y  estilos que las vanguardias artísticas les exigían, como la originalidad del carácter irrepetible de las obras de arte.

La Brillo Box termina la discusión planteando: No es la forma lo que transfigura la materia en arte, sino el sentido. Pensamos que el arte ha cambiado y deberíamos de cambiar  también las ideas que tenemos sobre él.

bobiglez@gmail.com