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Jubilación también es Educación

  • Dr. Manuel Basaldúa Hernández

Es cierto que cuando los recursos escasean, la pugna por el acceso a esos recursos se hace más ríspida pero también más desigual. Un león en la estepa es capaz de comerse a sus crías atentando contra su progenie si la hambruna campea, agudizando la lógica del liderazgo. Eso parece ser lo que está sucediendo en nuestras organizaciones e instituciones laborales en nuestro país.

Veamos a la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) en este contexto, la cual  es protagónica y está marcando un hito en la lucha por su presupuesto. Guardando sus distancias, no se había visto una movilización universitaria comandada por su rector desde aquella realizada a finales del siglo XX, cuando Mariano Palacios Alcocer salió a las calles del centro de la ciudad para defender la Autonomía Universitaria con sus trabajadores, profesores miles y miles de estudiantes. Ahora, sale a la calle nuevamente el rector en turno para demandar un NO al recorte en el presupuesto para la educación superior. Las gestiones previas a esta movilización local las inició demandando el respaldo de las autoridades del gobierno estatal y con integrantes de la legislatura queretana.

El escenario de las redes sociales ha sido un nuevo canal para acompañar esta demanda de no al recorte, tal como lo está haciendo en avisos por medio de Radio UAQ. El video titulado “Pongamos el recurso en el corazón de nuestro País” con una duración de un minuto está apoyado por el hashtag  #NoAlRecorte, y se encuentra insertado también en el Facebook de la Universidad. Este video muy bien realizado y producido por Memoria,  Cine Documental UAQ, ha llamado la atención de importantes personalidades, como Sergio Aguayo que lo insertó en su cuenta de twitter. El guion del cineminuto es este “Me han preguntado porque me levanto tan temprano para ir a la escuela, o porque elegí el camino más largo, porque decidí pagar las copias y no un buen desayuno porque en mi familia trabajamos duro para pagar mi carrera, si se preguntan porque no paro de cuestionar en clase, porque me desvelo estudiando, porque no me callo la boca con la injusticia, es porque la educación es mi esperanza, porque es mi futuro, porque es mi oportunidad, es porque un país sin educación pública, no es nada.”

Aguayo también ha difundido un texto en esa misma red social que en que se lee “El presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2017 está proyectando un recorte a la educación pública. El rector de la UAQ está convocando a los 34 rectores de las universidades públicas del país a una marcha nacional los primeros días de noviembre. Por todos los estudiantes que cambian su desayuno por un libro, “Pongamos el recurso en el corazón de nuestro país. #NoAlRecorte”.

Me parece importante y trascendente esta lucha por el presupuesto, y esperamos que la marcha nacional que propone y lidera el rector Gilberto Herrera tenga un fuerte impacto tanto en los responsables del presupuesto como en la opinión pública del país. Todos apoyamos este noble y combativo llamado. Sin embargo, hay algo que no cuadra dentro del mensaje expresado por las autoridades universitarias. Habrá que dejar claro que jubilación también es educación.

Los grandes logros que se han obtenido en la historia de lucha del SUPAUAQ y del STEUAQ corren peligro por un doble discurso, aparentemente de izquierda, que se está fraguando bajo el argumento de los recortes presupuestales. Se ha dicho que los jubilados y pensionados de la Universidad ponen en riesgo su solvencia económica. Habrá que poner en claro que lo que es hoy la Universidad, como es el caso de todas las demás del país, es gracias al esfuerzo y entrega de sus trabajadores y profesores que la erigieron. Tal como lo será en el futuro con el trabajo de seguirla construyendo hoy.  Es con acciones efectivas de gestión como debe defenderse la Universidad y la educación y no denostando y poniendo de pretexto a una de sus partes, tan vitales e importantes como los que se encuentran activos en esa Máxima Casa de Estudios.

El rector de la UAQ puede caer en el doble discurso del Presidente Peña Nieto, quien en Colombia declara que la educación es “el gran igualador social que mejora no solo las condiciones de vida de las personas y sus familias, sino también detona el desarrollo de las comunidades y los países”. Y acá en el interior de México promueve los recortes a la educación y a la investigación trastocando y deteniendo el desarrollo en detrimento de las condiciones de vida de las familias.

Parafraseando el cineminuto “Si se preguntan porque no paro de cuestionar en clase, porque me desvelo estudiando, porque no me callo la boca con la injusticia, es porque la educación es mi esperanza, porque es mi futuro, porque es mi oportunidad, es porque un país sin educación pública, no es nada.” Ahora, para los jubilados y pensionados la Universidad no es solo su futuro, es su presente. No debemos aceptar que sean considerados como la escoria o el lastre de todo ese complejo proceso de la educación. Ese no es el mensaje que se debe enviar a las demás instituciones laborales de nuestra entidad. ¿De qué sirve hablar de un futuro prometedor y que estudiar te mejorará tu nivel de vida, si cuando se llega a una etapa crucial después de haber entregado todo a una institución o a una empresa, esta empieza a quejarse de ti? La Universidad debe poner el ejemplo de como se trata a sus trabajadores después de una productiva vida laboral.

@manuelbasaldua