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La amapola en la gastronomía

  • Heidy Wagner Laclette

La amapola adormidera (Papaver somniferum) se cultivaba en las antiguas civilizaciones de Persia, Egipto y Mesopotamia. La evidencia arqueológica de semillas fosilizadas sugiere que el hombre de Neanderthal la utilizó hace treinta mil años. La primera referencia escrita conocida aparece en un texto sumerio del año 4000 AC.

En la cocina, son utilizadas  en gran diversidad de recetas, destacando en especial galletas, dulces, pasteles, sopas, pastas, cocteles, ensaladas, en el yoghurt y cereal.  Recientemente encontré estas semillas en Querétaro, son deliciosas y prácticas por su versatilidad, aportan un sabor muy parecido al de las nueces.

Sobre sus beneficios encontramos que estas diminutas semillas contienen manganeso, calcio, magnesio, fósforo, cobre, zinc, hierro, potasio o selenio. El calcio esencial para la salud de los huesos, pero también ayuda al corazón, el colágeno que se forma gracias al manganeso también ayuda a proteger los huesos frente a daños potenciales. El fósforo y el cobre  contribuyen a mejorar la salud ósea, y este protege el ADN de posibles daños.

De acuerdo con expertos una cucharada de estas semillas aporta 2.5 gramos de carbohidratos, 1.5 gramos de proteínas, cerca de 4 gramos de grasa y 46 calorías. Además los ácidos grasos omega-3 y omega-6 son saludables, en cuanto a vitaminas tienen B1 Y B9, y el 20 por ciento de vitamina E que ayuda a reforzar el sistema inmunológico y al buen desarrollo de los procesos metabólicos.

Recomiendan que con un par de cucharadas soperas de semillas, cubre el 14 por ciento de la cantidad diaria de fibra recomendada para mujeres y 9 por ciento para hombres. La presencia de la fibra hace que su consumo regular sea bueno para el tránsito intestinal, evitando estreñimiento y agrega volumen a los alimentos por lo que nos sentiremos satisfechos con menos cantidad, y baja los niveles de colesterol en sangre.

Las semillas de amapola son un sedante natural, ya que algunos de los alcaloides que contienen ayudan a calmar los nervios: tos nerviosa, espasmos, estrés y a conciliar mejor el sueño. El organismo no tendrá ningún problema a la hora de digerir las semillas de amapola y asimilar todos los nutrientes que aporta.

 

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(F) Heidy Wagner Laclette

(T) @heidyDiario