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La problemática del agua

  • Raúl Iturralde

Un desafío que enfrenta la humanidad es el abasto del agua para asegurar el desarrollo sustentable de las naciones. La Secretaría de Desarrollo Agropecuario (SEDEA) presentó a mediados del mes de agosto de 2017, el Anuario estadístico del sector rural, en el que la problemática del agua constituye un tema de marcado interés por su impacto en las actividades del campo; el agua es esencial para la seguridad alimentaria, para la industria y para múltiples actividades de nuestra vida cotidiana.

El agua es un bien escaso, la principal fuente de abastecimiento es la lluvia y la capacidad que se tenga en presas y bordos para retenerla, se requiere de una buena organización para distribuirla de acuerdo con las necesidades básicas de la población y una cultura del ahorro y reuso del agua.

Para la UNESCO, el problema de la escasez del agua tiene una doble vertiente, es un fenómeno natural que escapa a las posibilidades de control, la precipitación pluvial en el país, por ejemplo, es extrema: los estados del sur y sureste reciben enormes cantidades de lluvias al año, mientras que los del centro y del norte se enfrentan a situaciones de grandes sequías; por otro lado es un problema inducido por la intervención de los seres humanos. Este es el espacio en el que se puede intervenir para generar alternativas creativas y no exponer a las futuras generaciones a situaciones de falta de agua.

Expertos de la SEDEA y de los centros de investigación de la entidad, coinciden en la necesidad de mejorar la infraestructura hidráulica tanto en México como en el estado de Querétaro; señalan la importancia de fortalecer la cultura del cuidado del agua y afirman que la tema clave es aprender a reutilizarla. En ambos rubros El sistema de ciencia, tecnología e innovación tiene propuestas y proyectos al respecto.

El Comité Técnico de expertos que apoya las actividades de la SEDEA, propone implementar tecnologías apropiadas con la finalidad de dotar a las poblaciones de los elementos estructurales y el conocimiento para su mantenimiento y uso óptimo del agua; para ello, una primera tarea es aprovechar lo que ya se viene implementando en otros lugares, como lo es la clasificación de las nuevas y probadas tecnologías para ahorro y tratamiento del agua que sean factibles económicamente. Otra área interesante de oportunidad es la de desarrollar tecnologías para disminuir las elevadas pérdidas en la distribución de agua, se considera que más del 50% de los canales son de tierra y 90% de la superficie irrigada utiliza sistemas de gravedad, lo que limita la eficiencia y eficacia en el aprovechamiento del agua.

En la cultura de ahorro y reuso del agua, lo principal es propiciar la participación ciudadana, una opción es construir redes sociales y comunitarias que ayuden a las administraciones municipales y localidades en la vigilancia, detección, identificación y registro de aprovechamiento del agua; otra opción es fomentar que la comunidad académica, científica y tecnológica contribuya en la formulación de la política de sustentabilidad hídrica.

En mi opinión, tenemos que aprovechar la calidad de las propuestas de los expertos. Debemos trabajar coordinadamente, vinculando a los grupos que tienen el conocimiento y la capacidad de innovar para cuidar el medio ambiente y asegurar que las precipitaciones pluviales sean bien aprovechadas, retenidas y distribuidas para el abasto del vital líquido; en todo esto, es esencial la participación ciudadana en un tema trascendentes para su propia sobrevivencia.