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La salida de Estados Unidos del acuerdo de París

  • Rodrigo Chávez Fierro

La confirmación de la salida de Estados Unidos del acuerdo sobre cambio climático ha golpeado las cotizaciones en los precios del petróleo. El crudo Brent de referencia para Europa rompió nuevamente el nivel psicológico de los 50 dólares.

A pesar de los recortes a la producción acortados hace unos días por parte de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, junto a otros importantes productores como Rusia, no han podido frenar la espiral bajista que envuelve al oro negro.

Los precios del crudo han perdido el -7 % desde que el pasado 25 de mayo se confirmara el pacto entre productores. El WTI de referencia para Estados Unidos tampoco ha sido ajeno a las bajas y ya se negocia en 47.66 dólares por barril.

De acuerdo con analistas consultados por Reuters, la salida de Estados Unidos del acuerdo de París podría suponer mayores libertades para las exploraciones de petróleo en nuestro vecino del norte. Si bien es cierto, gigantes petroleros como Exxon Mobil de momento han señalado que la salida del pacto no traería consigo ningún cambio en sus planes de negocios, los movimientos en los mercados hacen ver otras cuestiones.

A pesar de las caídas de los precios del crudo que iniciaron desde mediados de 2015, los productores de “shale oil” en Estados Unidos han elevado su producción en un 10 % tan sólo en los últimos doce meses, para equiparar la producción estadounidense con la Arabia Saudita y Rusia.

Como parte de las consecuencias de la salida anunciada por el presidente Trump estarían las relajaciones de diversos países por cumplir sus compromisos adquiridos en el acuerdo. El presidente norteamericano previamente ya había anunciado la posibilidad de reactivar las extracciones de crudo en Alaska así como vender la mitad de las reservas estratégicas de petróleo del país, cuestión que golpeó a los precios del petróleo previo a la reunión de la OPEP. Rusia ha bombeado recientemente 10.95 millones de barriles diario de crudo, mientras que Estados Unidos ya se encuentra en niveles de producción de 9.3 millones de barriles.

En los días inmediatos al anuncio de Trump, las acciones de las empresas automovilísticas se han visto beneficiadas en todos los mercados del mundo, sobre todo en los japoneses y alemanes donde dichas empresas tienen un importante porcentaje dentro de los índices bursátiles.

Las empresas de aerogeneradores eólicos se vieron golpeadas por la misma decisión. Vestas, empresa danesa líder en el sector, se vio perjudicada en sus cotizaciones en la Bolsa de Copenhague incluso al llegar a mínimos en más de dos meses. La empresa registra más del 40 % de sus ventas en Norteamérica.

Desde Rusia afirman en voz de su ministro de Energía, Maxim Oreshkin, que la economía rusa puede “soportar eternamente un petróleo a 40 dólares”, dado que asegura ya no dependen tanto de los precios de la materia prima. De igual forma, comienza a confirmarse en el corto plazo, la pérdida de influencia de la OPEP como equilibrio de la oferta del petróleo a la demanda existente.

Desde Julius Baer indican que Estados Unidos ha aumentado, tan sólo entre enero y junio, 300 plataformas petroleras, en tanto que países que han visto interrumpida su producción por problemas sociales como Libia y Nigeria han elevado su bombeo.

En tanto, la moneda mexicana concluyó su peor semana en cuatro meses afectado por la debilidad de los precios del petróleo. El dólar interbancario cerró en 18.71 unidades, niveles no vistos desde 18 de mayo. El peso acumula así una caída del -1.25 %, que significa su mayor retroceso desde el visto la segunda semana de enero.

Correo electrónico: rodrigo@chavezfierro.com

Miembro del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi)