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Las capacidades del Ecosistema de Ciencia, Tecnología e Innovación

  • Raúl Iturralde

Debido al desarrollo científico-tecnológico, vivimos en permanente asombro. La ciudadanía observa un acelerado crecimiento de las innovaciones que parecen más producto de la literatura de la ciencia ficción que aplicaciones prácticas para el bienestar de la población.

En días pasados el Consejo de Ciencia y Tecnología del Estado de Querétaro, publicó el libro electrónico “El ecosistema CTI en Querétaro, innovación para el desarrollo sustentable”, el cual pueden consultar en la página electrónica del CONCYTEQ: http://www.concyteq.edu.mx/concyteq/apropiacion/centro/15.

El objetivo del libro es acercarnos a lo que usualmente se conoce como el mapeo del sector, donde se identifican las potencialidades de los centros de investigación, de las empresas que invierten en investigación y desarrollo y de las instituciones de educación superior, públicas y privadas, que tienen como función sustantiva a la investigación científica y construcción de nuevo conocimiento.

En Querétaro estamos en una etapa de expansión de la comunidad científica, expansión expresada en la fuerte presencia de centros de investigación públicos y privados, de una creciente intervención de las universidades y empresas en el campo de la innovación; tenemos un sistema de educación de nivel superior muy consolidado cuyo capital humano es altamente competitivo.

En el libro se da cuenta de un total de 57 centros de investigación en el estado de Querétaro que abarcan todas las áreas del conocimiento.; 31 centros de las instituciones públicas de educación superior, tres de universidades privadas, 15 forman parte de los centros públicos de investigación (CONACYT, federales y estatales) y se tienen ocho centros de desarrollo e innovación del sector privado.

En este trabajo inicial de mapeo podemos conocer lo que nuestros centros de investigación y sus investigadores vienen realizando en materia de formación de recursos humanos (licenciatura y posgrado), líneas de investigación, talleres, laboratorios y equipamiento tecnológico, servicios de alta especialización que se ofrecen a los diversos sectores productivos y sociales, así como los datos de contacto por si alguien está interesado en acercarse a alguna de las instituciones.

La suma de elementos que se presentan en “El ecosistema CTI en Querétaro, innovación para el desarrollo sustentable”, son indicadores positivos y estimulantes, sus impactos, directos e indirectos, están incidiendo en dos de los grandes objetivos del Gobierno del Estado: lograr un Querétaro próspero vinculado a un Querétaro humano.

En mi opinión, conocer qué es lo que se hace en materia de ciencia, tecnología e innovación en la entidad, nos ayuda a reflexionar sobre las grandes tareas que tenemos por delante, conocer alcances y limitaciones, pero principalmente nos permite saber con qué elementos, materiales y humanos, contamos para llevar a cabo dichas tareas.

Termino mi comentario compartiendo el señalamiento crítico que hace Gabriel Said en su libro “Cronología del progreso”, respecto al uso político de la ciencia que apunta más hacia los intereses económicos que hacia el bienestar de la población; sin embargo, Said señala que a pesar de los grandes problemas que padecemos por este uso irracional, siguen habiendo innovaciones favorables a la vida humana porque siguen existiendo científicos con la capacidad y la sensibilidad social suficiente para hacernos ver que la esperanza y la confianza en el desarrollo sustentable siguen vigentes.