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Los millennials y el 2018

  • Raúl Iturralde

Si usted nació antes de 1980 probablemente no se identifique con las características de esta generación que han dado en llamar “los millennials” y que comprende a los nacidos a partir de la década de los ochentas y hasta alrededor del inició del tercer milenio. La también llamada generación digital creció con esta tecnología por lo que la asimilaron como algo “normal”, como algo que siempre hubiera existido, cosa que “los un poco más maduros” tuvimos que aprender, en algunos casos con muchas dificultades y en otros de plano resultó imposible y ni modo tenemos que seguir viviendo con nuestro analfabetismo tecnológico.

Esta generación de los millennials se caracteriza por constituir aproximadamente al 30 % de la población en Latinoamérica y se proyecta que para 2025 representarán el 75 % de la fuerza laboral del mundo. El 75 % posee teléfono móvil, el 37% una tableta, el 70 % tiene computadora y el 88 % de ellos tiene perfil en redes sociales. El mundo empresarial ya toma en cuenta las características de esta generación y están actuando para capturar todo ese potencial de consumidores y potenciales competidores.

Los millennials son autosuficientes y autónomos, quieren ser protagonistas, valoran la participación y la colaboración, prefieren compartir a poseer y exigen nuevos valores como la transparencia, la sustentabilidad, la rendición de cuentas y el compromiso social. Sin embargo, es importante señalar que a pesar de ser considerada como la generación mejor preparada y educada que hemos tenido, igualmente es la generación más mal pagada, lo cual significa que el funcionamiento económico no ha estado a la altura del desarrollo científico, tecnológico y de innovación, mostrando su incapacidad para generar en número y calidad los empleos que esta generación demanda.

En el aspecto político es una generación que se identifica a partir de la desconfianza en los políticos tradicionales, que se informa en las redes sociales y en el internet y aunque el romanticismo e idealismo de los revolucionarios de los siglos XIX y XX les resulta lejano, ajeno y hasta estéril, no hay duda que esta generación con todas sus particularidades buscará hacer cambios importantes en la vida política del país y será muy importante en el proceso electoral de 2018, tendrán un peso importante en la decisión de quién habrá de gobernar el país en los próximos seis años y pasarán a ser los protagonistas en los procesos electorales siguientes; finalmente tomarán las riendas políticas, económicas y sociales del país en un futuro cercano.

La duda es si los políticos que se perfilan para contender por la presidencia de la república podrán comunicarse y atraer a este importante número de votantes, si lograrán hablar su lenguaje y ofrecerles lo que les interese y motive para otorgarles su confianza o, por el contrario, se habrá de dar un choque y separación generacional que obligará a los millennials a buscar nuevos derroteros políticos que les permita incorporarse a la actividad política con todas sus características e impulsar los cambios que les aseguren mejores empleos, niveles de vida, educación y formación con mayor pertinencia.

En mi opinión, los millennials no están de brazos cruzados, están trabajando y estableciendo alianzas con diversos sectores de la ciudadanía para construir su propio futuro y dar un rumbo diferente al país. Eso lo comenzaremos a ver en los comicios de 2018.