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Los políticos y su mundo de ficción

  • Dr. Manuel Basaldúa Hernández

La inflación en México se ha montado en una escalada creciente y continua. Casi imperceptible la vida se encarece a cada día en nuestro país, sin que escuchemos un plan o un proyecto sensato para recuperar por parte del Gobierno actual o de los pre-suspirantes a los altos cargos del poder.

Las primeras acciones del sexenio de Peña Nieto daban cierta esperanza de encontrar un rumbo con certeza económica y social cuando se dio el anuncio del “Pacto por México” por un lado, que tenía como propósito, por el otro, llevar a cabo las reformas estructurales necesarias para mejorar la vida de los compatriotas. Con una vida fugaz y con mucha desconfianza se realizaron algunas acciones que dieron la finta de que las reformas avanzaban, y a medida que las reformas se forzaban para realizarlas, el “Pacto” se diluía.

Pasada la mitad del sexenio, la inflación pronto se recrudecería, por la debilidad de las reformas, o su inacabada operación en cada una de ellas. La timorata acción de los actores políticos y las condiciones externas, mostraron su inoperancia de dichas aspiraciones de reformas. El precio de la gasolina se incrementó y con ello, la repercusión de encarecimiento en varios productos no se hizo esperar. Así que la reforma energética no ha funcionado. La educativa, la más esperada, tampoco ha rendido frutos, porque su plan maestro requiere de un largo plazo para que sus indicadores nos muestre sus bondades o sus fracasos. Aunque se percibe más mediática, la reforma educativa se quiere operar en escuelas con carencias de aspectos elementales como techo, agua, drenaje o energía eléctrica, sin mencionar la presión a sus docentes para una evaluación con tintes más laborales que de preparación para el cambio de modelo educativo.

En los últimos 12 meses, regresando al tema de la inflación, hemos llegado a un incremento del 6.31 %, casi el doble que los doce meses anteriores a estos, y la escalada de esta inflación no se detendrá, a decir del Banco de México, hasta el diciembre del 2018. La razón de esta escalada inflacionaria es la cuestión estructural de la economía de nuestro país.

Mientras esto sucede, la clase política está más preocupada por reorganizarse tanto al interior de sus partidos. De ese “Pacto” se ha pasado a convocar a un Frente Amplio contra quienes los lideraba y que convenientemente habían aceptado participar. Ahora el Frente sirve para no perder registros, o posicionarse dentro del escenario electoral. Y las alianzas aunque con divergencias evidentes en lo ideológico o de principios de partidos, no reparen en el crecimiento del porcentaje de la población considerada en pobreza, ya sea moderada o extrema. De casi el 50% ahora tenemos aproximadamente el 60% de la población en esas condiciones de pobreza.    Mientras tanto, el partido en el poder con un número importante de sus gobernadores o exgobernadores que muestran altos niveles de corrupción, o el partido de derecha que enuncia en sus spots televisivos que “México no va por el camino correcto” porque “la inseguridad y la falta de oportunidades son culpa del mal gobierno”, sin considerar que tienen casi la mitad de gobernadores en el país, o sea, son parte de ese mal gobierno. Y la izquierda anda norteada sin concretar cómo quiere sobrevivir, así, juntos todos ellos, parece que viven y experimentan su mundo de ficción, separados de la realidad que viven más de la mitad de millones de mexicanos.

@manuelbasaldua