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Macron y los retos de la UE

  • Rodrigo Chávez Fierro

@chavezfierro

Emmanuel Jean-Michel Frédéric Macron se convertirá en los siguientes días, a sus 39 años, en el presidente más joven de la V República en Francia. El exbanquero de corte liberal, que apoya la continuidad de su país en la Unión Europea viene a frenar, con su victoria del pasado domingo, la ola de movimientos populistas basados en el descontento con la clase política que tuvieron sus principales capítulos con la victoria del Brexit y el triunfo de Donald Trump.

Macron y su movimiento En Marche! se impusieron con facilidad a Marine Le Pen, del Frente Nacional, quien no escondía su apoyo a Trump y su cercanía con el presidente ruso Vladimir Putin. El exministro de economía supo capitalizar el descontento político y proponer una renovación moderada a los franceses.

Después de un año cargado de populismo; 2017 parece frenar el avance de los partidos nacionalistas en las urnas. Ya lo vimos en Países Bajos, ahora Francia y probablemente así sea en septiembre próximo en las elecciones alemanas. Sin embargo, el hartazgo en contra de las élites gobernantes, las dudas sobre los beneficios de un capitalismo de libre mercado y el escepticismo sobre el orden liberal internacional que se pone en entredicho con la crisis de la integración europea y el rechazo a los inmigrantes y refugiados, ha mostrado su gran fuerza a pesar de la derrota de Le Pen.

Sostener hace unos meses, tras la elección de Trump y el voto a favor del Brexit, que la elección en Francia sería ganada por un  exbanquero, europeísta, liberal, partidario de la globalización y defensor de la apertura de las fronteras para mercancías y personas podría haber sonado a un disparate. A lo que hay que sumar que Macron se desempeñó como ministro de Economía en la administración de Françoise Hollande, uno de los presidentes más impopulares en la historia reciente de Francia.

Macron siempre defendió sus ideas y su trayectoria. Se benefició de la caída de los principales aspirantes a la presidencia desde las elecciones primarias con la derrota de Nicolas Sarkozy y Manuel Valls, de los escándalos que pesaron sobre François Fillon y que por primera vez en la V República, un presidente con posibilidad de hacerlo, no buscó la reelección (François Hollande).

El próximo inquilino del Palacio del Elíseo fue forjado dentro del propio sistema político, graduado del más importante centro educativo para la burocracia francesa, la École nationale d’administration, y a pesar de la molestia hacía la clase política en el mundo, pudo encontrar un lugar en la contienda presidencial. Por su juventud, su rompimiento con los partidos tradicionales franceses que no pudieron pasar a la segunda vuelta, le permitieron llegar al balotaje y de ahí imponerse a la extrema derecha.

Macron descifró el rechazo de una parte importante de la sociedad francesa ante el statu quo, la vieja política y sus estructuras. También, su movimiento, se vio favorecido por el rechazo a las propuestas aislacionistas del Frente Nacional. La segunda vuelta electoral permite evitar sacudidas populistas. Nuevamente, el partido de Marine Le Pen padeció una gran derrota, como en 2002 cuando su padre contendió en las elecciones presidenciales.

No obstante, los millones de votos a favor de Le Pen obligan a replantearse la necesidad de fortalecer los valores tradicionales europeos en tiempos de corrección política y multilateralismo ideal a fin de preservar una Unión Europea. Marine Le Pen dobló la votación conseguida por su padre, y en caso de no lograr cumplir con las expectativas que plantea Macron; en el siguiente proceso electoral, el Frente Nacional podrá aumentar su base de apoyos.

Macron tendrá que sentarse a negociar tanto con la izquierda y la derecha para poder emprender las reforma necesarias. Deberá nombrar a un primer ministro, pieza clave en la relación con el Parlamento. De igual forma, trabajar para disminuir las presiones sobre la salida de Francia de la zona euro y la Unión Europea. Macron, a quienes lo comparan con el primer ministro canadiense Justin Trudeau, llega encabezar la quinta economía del mundo, y la segunda de Europa en un mundo con liderazgos como el Putin, Trump o Erdogan.

Correo electrónico: rodrigo@chavezfierro.com

Miembro del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi)