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Pasión por tu Bienestar – Cuidado con las modas alimentarias en niños

  • Veva Palacios

Sin duda hoy nos encontramos bombardeados por información a través de los medios digitales y de la tecnología, donde tenemos muy fácil acceso. Sin embargo, hay que alertar a los padres acerca de la información que circula referente a la alimentación infantil y que muchas veces los lleva a poner en práctica planes que pueden afectar la salud tanto física como psicológica de sus hijos. Es verdad que por un lado nos puede mantener enterados de muchos descubrimientos e información útil, pero hemos de ser críticos al momento de hacer cualquier idea propia para evitar llegar a atentar contra la salud de los pequeños.

Desafortunadamente hoy en día nos toca a los profesionales de la salud ver a papás que diagnostican a sus hijos porque escucharon o vieron que un conocido padecía síntomas o algún malestar parecido al de sus hijos y como por allá el tratamiento funcionó, dan por hecho que sus hijos son alérgicos, sensibles o intolerantes a los lácteos, al gluten, carne, al huevo o a cualquier tipo de alimento. Con ello les imponen una dieta de exclusión de uno o varios ingredientes, limitándolos muchas veces más de la cuenta sin base ni seguridad alguna y pueden defender incluso frente a un profesional su postura.

Recordemos que hay varios síntomas que pueden deberse a más de una causa y no podemos estar dando por hecho que es la que pensamos necesariamente. Además hay que tener presente que sobretodo durante la infancia, el alimento es parte fundamental de un adecuado crecimiento y desarrollo del niño, donde la deficiencia de algún nutrimento pudiera tener secuelas a largo plazo.

Por ello antes de realizar la exclusión de cualquier alimento o de dar una dieta restrictiva, se sugiere acudir con un nutriólogo o especialista que pueda asesorarlos acerca de la mejor alternativa para sus hijos según el caso; y quienes se encargarán de realizar las pruebas pertinentes para identificar posibles reacciones a ciertos alimentos.

En los niños con sobrepeso también se tiende mucho a que la mamá presione al niño a perder kilos, logrando únicamente más fijación al alimentos y haciendo que toda esa angustia y rechazo se convierta en ansiedad que generalmente canalizan en el consumo alimentos a escondidas (principalmente azucarados y altos en grasa); por ello es que se sugiere el apoyo de un profesional que pueda lidiar principalmente con la madre, pues como bien se sabe ya, la forma de alimentarse de los niños está generalmente muy asociada a la relación que lleva el niño con su madre. Busquemos mejorar esa relación madre-hijo y fomentemos la pérdida de peso, más que con “dieta”, aumentando la actividad física que el niño más disfrute. Esto permitirá tanto perder grasa, como liberar endorfinas que mejoran incluso el estado de ánimo.

Evitemos que el alimento, que es algo con lo que tenemos contacto a diario, sea un tema conflicto en casa y que, en caso de requerir algún régimen, siempre sea supervisado por un profesional. Ayudemos a que la hora de la comida sea un momento de convivencia agradable para toda la familia donde se fomenten buenos hábitos y donde el niño se sienta contento y cómodo.