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Pasión por tu Bienestar – Los 9 tipos de hambre – hambre de corazón

  • Veva Palacios

¿Sabías que tus hábitos alimenticios hablan más de ti de lo que imaginabas? No solo eres lo que comes, eres cómo lo comes, cuándo lo comes y porqué lo comes. ¿Cuántas veces no se te haz comido una galleta después de ver un anuncio en la televisión, o haz devorado palomitas en el cine solo por el simple hecho de escuchar el crunch del compañero de a lado? O cuando estas triste ¿Solo piensas en comerte el bote entero de helado de chocolate? Muchas veces no solo comemos por nutrir nuestro cuerpo sino por cubrir otras de nuestras necesidades, son pocas las personas que nos enseñan a escucharnos pero hoy te invito a que te aventures a hacerlo.

Si alguna vez haz comido sin hambre pero sintiendo una enorme necesidad de hacerlo entonces entenderás porque te digo que existen distintos tipos de hambre. Hoy por lo pronto hablaremos la que a mí más me llama la atención… la de corazón. El hambre de corazón esta basada en las emociones, memorias, celebraciones, amor y armonía.

Muchas veces comemos con un intento de llenar un agujero, no en el estómago,  sino en el corazón. Comemos cuando acaba una relación, cuando nos sentimos solos, cuando estamos estresados, cuando no sabemos lo que sentimos, cuando necesitamos reconfortarnos.

Antes de picar solemos tener sensaciones incómodas: aburrimiento, soledad, ira, cansancio, enfado, inseguridad. Son emociones negativas ¿Solemos comer a fin de calmar nuestro estado de ánimo negativo? ¿Comemos para deshacernos de sensaciones incómodas?

La mayoría de relaciones desequilibradas de los alimentos vienen de no ser capaces de saciar el hambre de corazón. Ningún alimento podrá saciar nunca esta hambre. Para colmarla debemos aprender a saciar nuestros corazones. No hallaremos una satisfacción completa en la comida sino satisfacemos el hambre de corazón. Si comemos atentos, surge una sensación de intimidad, de autocuidado que puede satisfacer esa hambre de corazón (autocompasión- apego seguro).

El hambre de corazón es aquella que nos lleva a comer porque nos sentiremos mejor. Y mejor puede querer decir: más calmados, más entretenidos, más contentos, más vigorizados, más distraídos, en fin… ¿Qué puede llevar a comer de forma emocional?

–  El estrés

– El aburrimiento

– La soledad

– El cansancio

– Sentirnos parte del grupo

– Reuniones sociales

– Necesidad de premiarse

Recuerda que no está mal sentir este tipo de hambre, simplemente basta con reconocerla y conscientemente, si optamos por saciarla de esta manera, hacerla sin culpa y sin remordimientos. No está mal comerte un chocolate por la necesidad de sentir un abrazo, pero es importante estar atentos e intentar saciarla desde su origen. Si tu cuerpo tiene hambre, nútrelo, pero no te olvides nuca de lo importante que s nutrir tu corazón.