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Popular, Goldman Sachs, Monte dei Paschi

  • Rodrigo Chávez Fierro

@chavezfierro

El banco español Popular experimentó un desplome en sus acciones en la bolsa ibérica del -6.3 % el miércoles y del -17.9 % el jueves con lo que marca mínimos históricos en sus cotizaciones al valorarse en 0.5 euros después de cotizarse a un euro a inicios de 2017. Desde entonces, las acciones de la entidad han caído un -45 %.

La institución bancaria acarrea problemas desde finales de 2015 cuando el mercado puso en duda la solvencia de la entidad. El desplome reciente de las acciones tiene que ver con la publicación de Reuters respecto a que las autoridades europeas advirtieron al banco que podría ser intervenido si no consigue finalizar su proceso de venta.

Se había considerado como fecha límite para la venta el próximo 10 de junio, pero Popular ha decidido prorrogar la fecha y tener todo el mes para recibir ofertas. Los inversores han traducido la prórroga como una falta de interés del resto de los bancos por adquirir la entidad. Aunado a esto, el mercado sopesa la posibilidad que el Fondo Monetario Internacional concluya que Popular no pase el test de estrés que realiza.

Tres posibles caminos puede adoptar la institución comendada por Emilio Saracho; a) la fusión con otra entidad; b) conseguir una ampliación de capital; o bien, c) la venta de activos. El órgano regulador español ha indicado que no tiene previsto suspender las cotizaciones del Banco Popular aunque advierte que estudiará con atención la volatilidad experimentada en la bolsa madrileña.

El banco español ya había sido golpeado el 24 de junio pasado tras el referéndum británico que concluyó con un sí a favor del Brexit. En dicha fecha las acciones del banco cayeron un -15.29 %. Pero los movimientos de la semana que concluye no tienen comparación. El miércoles cambiaron de manos 386 millones de acciones cuando el promedio de movimientos diarios es de 51 millones. El jueves el movimiento fue por 239 millones de títulos. En solo esos dos días se movió el 15 % del capital del banco.

Por su parte Goldman Sachs parece haber tirado un salvavidas al régimen de Nicolás Maduro en Venezuela al adquirir bonos de Petróleos de Venezuela con un gran descuento para lo cual pagó 2,500 millones de euros dejando claro que las inversiones no obedecen por lo general a elecciones morales.

En el papel, Venezuela debería ser uno de las economías emergentes más solventes al estar situado encima de las mayores reservas de gas y petróleo del mundo. Pero tras el ascenso de Maduro al poder en 2013 la producción petrolera ha caído una tercera parte en tres años y el FMI adelanta una posible inflación del 1,000 % a finales de año.

A pesar de las críticas en contra de la institución financiera, Goldman Sachs señala que compró el paquete de bonos con un descuento del 69 %, es decir a 31 centavos por cada dólar y lo realizó a través de un bróker con lo que argumenta que no interactuó directamente con el gobierno de Caracas. La entidad podría obtener importantes ganancias si la economía del país se recupera.

El banco ya ha sido parte de operaciones complejas como la emisión de bonos del fondo soberano de Malasia que ahora se encuentra bajo investigación por las autoridades suizas y estadounidenses por posible fraude y lavado de dinero. Goldman también colocó swaps de divisas que permitieron a Grecia en su momento esconder los préstamos antes que estallara la crisis de deuda en la nación helena.

Por su parte, el banco más antiguo del mundo, el italiano Monte dei Paschi di Siena puede respirar un poco tras el acuerdo alcanzado por la Comisión Europea y el gobierno italiano respecto al plan de reestructuración que le permitirá al banco aplicar una recapitalización preventiva. Sin embargo, el acuerdo tiene que ser confirmado por el Banco Central Europeo.

Correo electrónico: rodrigo@chavezfierro.com

Miembro del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi)