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Proyecto de presupuesto de la federación para 2018

  • Raúl Iturralde

La semana pasada la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) entregó a la Cámara de Diputados el llamado Paquete económico para 2018, que contempla tanto la Ley de Ingresos como el Presupuesto de egresos. Inicia el estira y afloje por la definición del rumbo de la economía mexicana, discusión encerrada en la coyuntura electoral, con toda la carga política que esto supone.

La base de la discusión es el documento “Criterios Generales de Política Económica para la iniciativa de Ley de Ingresos y el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación correspondientes al Ejercicio Fiscal de 2018”. El Gobierno Federal presenta las estimaciones sobre el comportamiento de los grandes indicadores macroeconómicos para 2018, entre los más conocidos e importantes están: Producto Interno Bruto (PIB), precio internacional del barril del petróleo, tasa de inflación, tasa de interés, tipo de cambio, superávit económico primario.

Una rápida revisión de este documento permite observar un optimismo que si no puede calificarse de desbordado, es por lo menos sorprendente para el ciudadano de a pie, para el que vive el día a día los cambios en los precios y las dificultades para mantener su empleo. La Secretaría de Hacienda habla de buenos resultados en materia económica, de una economía sana basada en dos pilares: estabilidad y certidumbre. Veamos algunos de los datos que nos proporcionan estos criterios generales de política económica y juzgue por usted mismo amable lector.

Se establece un techo de ingresos de 5,236 billones de pesos, 113 mil millones de pesos más que en 2017 que fue de 4,888 billones de pesos. Este nivel de ingreso será posible si se cumplen las expectativas del marco macroeconómico estimado. En primer término se espera un crecimiento del PIB de entre 2.0 y 3.0%, superior al rango de 2.0 y 2.6% de 2017, si es que no ocurre algo extraordinario. El principal criterio para señalar que 3% es muy bueno, radica en que se estima un crecimiento máximo de la economía de Estados Unidos en 2%.

También se considera un precio del barril de petróleo de 46 dólares, para este 2017 el precio promedio del barril se estima en 43 dólares, se considera un incremento moderado que permite enfrentar las turbulencias de los mercados internacionales. También se espera un superávit económico primario del 0.9%, en 2017 se calcula que terminará siendo del 0.4%, este superávit se utiliza para pagar intereses y evitar mayores endeudamientos. En lo que corresponde al tipo de cambio, la estimación de la Secretaría de Hacienda es de 18.1 pesos por dólar, mientras que para este 2017 se espera que alcance los 18.7 pesos por dólar. La tasa de interés real (cetes a 28%) se calcula en el 4%, contra el 1% de 2017. Por último la tasa de inflación se ubica en el 3% contra el 5.8% para 2017; aquí el problema mayor es que para el mes de agosto de este año ya estamos en 6.6%, lo que dificulta la previsión del 5.8%.

En mi opinión, el optimismo de la SHCP tiene un sesgo político, pues, ante la perspectiva de una coyuntura electoral sumamente competida, donde las encuestas apuntan hacia la alternancia, parece muy importante para el Presidente Peña Nieto transmitir un mensaje de confianza y de garantía de que se vive una situación de tranquilidad económica. En los próximos dos meses el Congreso deberá aprobar la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos para 2018. Ya estaremos comentando y apuntando algunas reflexiones sobre este tema trascendente para el país.